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Lunes, 4 de Diciembre 2017


Actividad física, ejercicio y deporte: diferencias



Realizar las tareas del hogar, ir a hacer la compra o caminar son acciones cotidianas que nada tienen que ver con ejercicios como correr o andar en bicicleta, que son planificados y de mayor intensidad, y que persiguen mantener o mejorar la condición física. El siguiente paso es el deporte, que puede practicarse como diversión o con el objetivo de competir y, en cualquier caso, el entrenamiento resulta imprescindible. Actividad física, ejercicio y deporte son tres términos que pueden confundirse, pero nada tienen que ver. Conozcamos, por tanto, sus características diferenciadoras y los beneficios que aportan.  

Una buena alimentación y practicar ejercicio de manera regular son dos hábitos saludables imprescindibles para disfrutar de una buena calidad de vida. Ahora bien, no es lo mismo caminar que hacer senderismo y, menos aún, correr un maratón. La intensidad, la frecuencia y el tiempo en que se realicen determinan, entre otros aspectos, si estamos practicando actividad física, ejercicio físico o deporte. 

Actividad física
Se trata de cualquier movimiento corporal que implique la participación activa de los músculos y dé como resultado un gasto energético por encima del metabolismo basal, que es la energía que el cuerpo necesita para realizar las funciones básicas. Son acciones libres e innatas como sentarse, levantarse, caminar, realizar las tareas del hogar, ir a hacer la compra, asearse, sacar a pasear al perro, bailar, subir escaleras, etc.

Lamentablemente, si en tu día a día a día sólo realizas alguna de estas actividades eres una persona inactiva e, incluso, sedentaria. Para estar en forma, debes optar por otras actividades que incrementen la intensidad y frecuencia del ejercicio.

Ejercicio físico
Engloba aquellas actividades que se desempeñan con una intensidad moderada, pero sin excesiva fatiga, y su objetivo es mejorar las capacidades físicas. Para que la actividad física se considere ejercicio físico ésta debe ser:

1. Planificada. Antes de decidir qué ejercicio vamos a empezar a practicar, debemos pensar qué queremos conseguir: pesas o sentadillas para aumentar la fuerza y la potencia; yoga, pilates o taichí para mejorar el equilibrio y la coordinación; abdominales y estiramientos para incrementar la flexibilidad, o ejercicios aeróbicos, como correr o nadar, para potenciar la resistencia cardiovascular. Todas ellas nos ayudarán a estar en forma, aumentar la masa muscular y disminuir el porcentaje de grasa de nuestro organismo.

2. Estructurada: periódica y repetitiva. Correr una vez al mes no se considera ejercicio físico y, además, es perjudicial porque nos exponemos a un esfuerzo puntual sin un entrenamiento previo. Nuestro cuerpo necesita una rutina que se repita con periodicidad para conseguir los objetivos propuestos con salud y seguridad.

3. Duración e intensidad determinadas. Para que se considere ejercicio físico debe realizarse durante, al menos, 20 minutos seguidos, dos o tres veces a la semana, y con una intensidad suficiente. El tiempo que corramos y las repeticiones o series que hagamos de abdominales determinarán el volumen del ejercicio, mientras que la velocidad a la que andemos en bicicleta, el peso que levantemos o los descansos que tomemos tienen que ver con la intensidad.

4. Progresiva. Para alcanzar el objetivo propuesto debemos llevar un control de nuestra evolución. Por ejemplo, empieza corriendo dos minutos y camina uno durante cinco minutos para, al cabo de un mes, correr diez minutos seguidos. Controlar los progresos nos motivará a seguir avanzando y mejorar nuestras marcas. Además, para evitar molestias o lesiones el cuerpo tiene que adaptarse poco a poco a un aumento de la intensidad del ejercicio. Asimismo, debemos conocer nuestros límites y, ante cualquier duda, consultar con el médico.  

Afortunadamente, muchas actividades físicas pueden convertirse en ejercicio físico. Por ejemplo, cuando vayas a hacer la compra opta por caminar a paso ligero y dar un rodeo para superar los 20 minutos; en lugar de coger el coche o el autobús, procura ir a pie o bajarte un par de paradas antes para llegar caminando a tu destino. De igual manera, no cojas el ascensor y sube a pie con cierta intensidad.
 
Deporte 
Según la Real Academia Española (RAE), deporte es la “actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”. Por tanto, la principal diferencia con la actividad física y el ejercicio físico se encuentra en el fin último que, en este caso, es ganar un partido o acabar una carrera. Se considera deporte desde el fútbol o el tenis hasta el ajedrez. 

Por Sonia García
 


Nota



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