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Martes, 6 de Octubre 2015


Somos agua e hidratados debemos estar



Beber es tan importante como comer. Sin embargo, los expertos aseguran que nuestros hábitos no son del todo correctos. La mayoría de las personas reconocen que pasan sed en momentos determinados y desconocen las consecuencias que puede tener, incluso, una pequeña deshidratación. Mantener tu organismo hidratado puede evitarte más de un dolor de cabeza, por ello no esperes a tener sed y acostúmbrate a tomar agua o cualquier otra bebida o comer fruta y verdura con frecuencia.

Un gesto tan sencillo como beber agua puede marcar la diferencia entre encontrarnos bien o mal. La mayor parte de nuestro organismo, un 60 % aproximadamente en el caso de los adultos, es agua. Por lo tanto, necesita estar hidratado para funcionar correctamente. No obstante, los profesionales sanitarios advierten de que la población no termina de concienciarse. De hecho, el estudio Hábitos de hidratación y salud de la población española, realizado por el Observatorio Hidratación y Salud (OHS) y la Organización Médica Colegial (OMC), concluye que un 70% de la población está en situación de riesgo de deshidratación durante el verano. Y la principal causa, tanto en los meses de calor como en los de frío, es no beber lo suficiente. 

Esta investigación también pone de manifiesto que, a pesar de haber padecido alguno de los síntomas (dolor de cabeza, cansancio, somnolencia, irritabilidad o aceleración del ritmo cardiaco) en situaciones de calor, o al practicar una actividad física, el 94% afirma no haber sufrido nunca una deshidratación. Lo cual confirma que desconocen los signos que alertan de esta falta de líquido.

Los síntomas principales de la deshidratación son, entre otros, sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la orina, estreñimiento, náuseas, mareos y, en otros casos más graves, pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea y fatiga extrema. Además, la falta de líquido no sólo repercute físicamente, también nuestro rendimiento intelectual puede verse afectado temporalmente. Asimismo, favorece el incremento del nivel de estrés. 


Por Carmen Moreno


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