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Viernes, 6 de Julio 2012


¿Qué comisiones bancarias nos pueden cobrar?


Con la entrada en vigor, el pasado 29 de abril, de la Orden EHA/2899/2011, de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios, ha desaparecido la obligación que tenían las entidades de elaborar un folleto de tarifas de comisiones, condiciones y gastos repercutibles a clientes. No obstante, la nueva orden establece el deber de poner a disposición de los usuarios las comisiones habitualmente aplicadas a los servicios que presten con mayor frecuencia, en el modo y en los términos que determinará una futura circular del Banco de España.


¿Qué comisiones bancarias nos pueden cobrar?
Una pregunta que, a menudo, todos nos hacemos, es bajo qué condiciones nos puede cobrar nuestra entidad una comisión por prestarnos un servicio bancario y cuáles son las comisiones obligatorias en cada tipo de producto. La nueva orden de transparencia, en su artículo 3, señala que “las comisiones percibidas por servicios prestados por las entidades de crédito serán las que se fijen libremente entre dichas entidades y los clientes”. Y añade: “Sólo podrán percibirse comisiones o repercutirse gastos por servicios solicitados en firme o aceptados expresamente por un cliente y siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos habidos”.

Las comisiones que nos cobran responden, por tanto, a una compensación por sus servicios, que van desde administrar una cuenta, conceder una tarjeta de crédito o enviar una transferencia hasta cambiar divisas o estudiar un préstamo hipotecario. En todo caso, esta información deberá estar disponible gratuitamente en todas las entidades de crédito, en sus páginas electrónicas y en la web del Banco de España, de forma que facilite a los usuarios la comparación entre entidades, los conceptos que devengan comisión, la periodicidad con que se aplican y el importe de las mismas de manera desagregada por periodo en que se apliquen.

Depósitos
Las comisiones más habituales cuando contratamos una cuenta corriente o de ahorro son dos: la de mantenimiento, que suele incluir la emisión de documentos y el servicio de caja básico (ingresos y reintegros en efectivo, disposiciones mediante cheque, adeudos e ingresos que se derivan de las liquidaciones periódicas de la propia cuenta y entrega de libretas); y la de administración (adeudos de recibos y apuntes de transferencias ordenadas o recibidas).

Por otra parte, está la comisión o penalización por la cancelación anticipada de un depósito a plazo por parte del cliente que, en los depósitos tradicionales, no deberá ser superior al de los intereses brutos devengados desde que se contrató el depósito hasta la fecha de cancelación. Y, por supuesto, las famosas comisiones por descubiertos, que pagaremos porque la entidad nos permita hacer un cargo sin tener saldo suficiente. Según establece el Banco de España, se suele calcular sobre el mayor saldo deudor (o números rojos) para el cliente que arroje la cuenta durante el periodo de liquidación.

Tarjetas
La comisión a pagar dependerá del tipo de tarjeta, a mayor categoría, más alto será el importe. Lo habitual es que el banco cobre una cantidad por dar de alta la tarjeta y luego, cada año, establezca una cuota por el mantenimiento de la misma. Por retirada de efectivo y consulta de saldos y movimientos en cajeros automáticos, si éste es de la propia entidad, la operación suele ser gratuita; si no lo es, el coste variará en función de la red (6000, 4B y Servired), siendo más altas en los cajeros de otras redes.

En cualquier caso, la Orden EHA/2899/2011 obliga a las entidades a informar de la comisión y los gastos de la operación antes de que se realice y a permitir al cliente desistir de ella si así lo desea. Al respecto, si el cajero pertenece a la entidad emisora de la tarjeta, le indicará el importe exacto, y si no, le dirá la comisión máxima que podría cobrarle. También pueden cobrarnos comisión por duplicados de tarjetas, superar el límite de crédito y compras en comercios o retirada de efectivo en el extranjero.

Créditos y préstamos hipotecarios
Al inicio de la operación, tendremos que pagar un porcentaje sobre el importe solicitado, por las gestiones y análisis que la entidad realiza para verificar nuestra solvencia (comisión de estudio) y por los trámites correspondientes a la formalización y puesta a disposición de los fondos prestados (comisión de apertura). Del mismo modo, cuando solicitemos la modificación de alguna de las condiciones o características del crédito o préstamo hipotecario concedido, y por cambio de garantías.

 Comisiones establecidas por ley 
Las tarifas de las comisiones bancarias son libres, excepto la de cancelación o amortización anticipada total de un préstamo hipotecario, limitada al 1% siempre y cuando no sea consecuencia de haber pactado con otra entidad la subrogación; y la de cancelación o reembolso anticipado de un crédito al consumo, que no superará el 1% si el periodo que resta para la finalización del contrato es superior a un año y el 0,5% si ese periodo es inferior al año.

Nota



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