Mayores activos - SALUD, NUTRICIÓN, ECONOMÍA Y OCIO
Sendasenior.com Sendasenior.com

Síguenos en:
Mayores activos - SALUD, OCIO, DEPENDENCIA y UNIVERSIDADES



Martes, 9 de Octubre 2018


Protege tus oídos del frío



Cuidar nuestros oídos es un hábito que hay que practicar cada día si queremos disfrutar de los sonidos que ponen música a nuestra vida. hay gestos sencillos que permiten mejorar la salud auditiva y prevenir o retrasar la aparición de trastornos que ponen en jaque nuestra capacidad para oír correctamente. en estos meses, el frío, la gripe y la humedad son los enemigos que debemos combatir. Al primer síntoma de dolor o taponamiento, acude a tu médico.

Aprender a cuidar los oídos es muy importante para conseguir una mejor calidad de vida y bienestar, sobre todo a partir de cierta edad, ya que si bien la pérdida auditiva es un problema que puede afectar a todos, incide especialmente en los mayores. De hecho, se estima que el 30 % de las personas mayores de 65 años padecen algún trastorno de este tipo. 

Para prevenir o retrasar la aparición de estas molestias, hay que seguir una rutina de cuidados desde la infancia que pasan por mantener una higiene adecuada, evitar la exposición excesiva a la contaminación acústica, hacerse revisiones con cierta frecuencia y prevenir y curar bien posibles infecciones que pudiéramos tener.

Concretamente, en las estaciones en las que predominan las bajas temperaturas, “hay que tener cuidado con las aguas muy frías y las corrientes de aire”, explica la directora general de Audifón, María Luisa García del Fresno, que subraya que, unido a los ruidos excesivamente fuertes, los peores enemigos de los oídos son el frío y la humedad. 

Para protegerlos, esta experta recomienda, “cubrirlos con bufandas o gorros para que no pierdan el calor interior del cuerpo”. Además, recuerda que, al primer síntoma de taponamiento o dolor, se debe acudir al médico.

Cuidado con los resfriados y la gripe
En esta época del año, también hay que tener cuidado con los resfriados y la gripe, porque pueden provocar pérdida auditiva temporal, un síntoma que puede resultar muy molesto. Así lo indica García del Fresno: “Durante el período que dura el resfriado o la gripe se generan líquidos que se suelen alojar en el oído medio, impidiendo la buena audición”. Es lo que coloquialmente se identifica como oídos taponados, molestia muy frecuente en los procesos catarrales.

Sonarse correctamente la nariz es clave para evitar la acumulación de mucosidades en las vías respiratorias y en los oídos, ya que los mocos que no se expulsan terminan provocando infecciones, entre ellas otitis. 

Según manifiestan los expertos, no hay que sonarse con demasiada fuerza porque esta acción puede causar daños en el oído, debido a la presión. Según constatan no sirve de nada sonarse tapándose los dos orificios nasales, sino que hay que hacerlo bloqueando primero uno y después el otro. 

Cómo limpiar el oído
Aunque el oído es un órgano que se limpia solo, y algo de cerumen es necesario para equilibrar y protegernos de posibles infecciones, debemos lavarlo con agua y jabón sin presionar, y secar el pabellón auditivo (no el conducto auditivo) adecuadamente después de la ducha con una toalla. Prescinde de los bastoncillos porque pueden producir tapones si se empuja el cerumen hacia dentro, infecciones y pérdida auditiva. 

Evita los ruidos excesivos
Casi el 30 % de la población sufre pérdida auditiva a causa del ruido. La Sociedad Española de Otorrinolaringología estipula que el ruido es perjudicial para el oído por encima de los 80 decibelios (unidad con que se mide el ruido). Por tanto, la exposición permanente a un ambiente, ya sea laboral o de ocio, que supere estos límites nocivos puede dar lugar a un trauma acústico crónico.

No obstante, el daño que se puede producir no solo dependerá de la intensidad, sino también del tiempo de exposición. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no escuchar más de una hora de música al día y siempre al 70 % de la capacidad de los dispositivos.  

Revisiones cada año
El envejecimiento de las células, y en particular de las del oído interno, también provoca problemas de audición, generalmente hipoacusia (disminución de la capacidad auditiva). Detectar esta alteración no siempre es fácil, porque en las primeras fases la pérdida de oído pasa desapercibida, por eso a partir de los 50 años es recomendable hacerse una revisión auditiva cada año para conocer el estado de tu oído.

Usa audífonos si lo necesitas
Si en alguna de las revisiones el especialista detecta una pérdida auditiva importante y te aconseja utilizar audífonos, no te resistas. La sordera nos desvincula del mundo en que vivimos y puede llegar a aislarnos socialmente, porque la comunicación con los demás no será óptima.

Uno de los principales inconvenientes que plantean los usuarios a la hora de decidirse a utilizar audífonos es el factor estético. Actualmente, esta desventaja está solventada porque estos sistemas son cada vez más discretos y eficaces, pero debes tener claro que, cuando se comienza a utilizar audífonos, se precisa un tiempo de adaptación y un proceso de reeducación en el que se aprenderá a recordar los sonidos que se creían olvidados. Estas sesiones de entrenamiento auditivo están enfocadas a recuperar la memoria auditiva y conseguirán una acomodación paulatina y efectiva. De este modo, la persona que decide usar audífonos mejorará su calidad de vida. 

Por Carmen Moreno


Nota



Nuevo comentario:

Sendasenior.com no se hace responsable de las opiniones y comentarios de sus lectores.





rollover css e imágenes

Escuchar último programa