Mayores activos - SALUD, NUTRICIÓN, ECONOMÍA Y OCIO
Sendasenior.com Sendasenior.com

Síguenos en:
Mayores activos - SALUD, OCIO, DEPENDENCIA y UNIVERSIDADES



Viernes, 15 de Junio 2018


Programas Universitarios para Mayores



De las 83 universidades que hay en España, 67 ofrecen Programas Universitarios para Mayores (PUM) de 50 años. Así, más de 55.000 alumnos acuden a las aulas cada año para recibir formación en humanidades, ciencias sociales, nuevas tecnologías, etc. Se trata de un grupo cada vez más numeroso y activo, que reclama mayor participación y protagonismo en la sociedad. Si bien la formación de las personas mayores es una demanda social consolidada, la Universidad tiene ante sí el reto de mantener los actuales alumnos y atraer a otros nuevos para seguir creciendo. La Universidad debe, por tanto, adaptarse a las necesidades e intereses de los futuros alumnos. 

La oferta de Programas Universitarios para Mayores (PUM) arrancó en la década de los 90. Desde entonces, tanto la oferta formativa como el número de alumnos no han parado de crecer. Actualmente, la mayoría de universidades españolas, públicas y privadas, cuentan con cursos dirigidos a personas de 50 años en adelante, que demandan una formación actualizada y adecuada a sus inquietudes formativas e intereses culturales. 

En poco más de 20 años, la formación de personas mayores en las universidades se ha consolidado. “Razones de tipo demográfico, social, económico y cultural han llevado a que las universidades acepten, valoren y potencien los programas formativos para personas mayores en menos tiempo de lo que es habitual en instituciones como la Universidad”, asegura la presidenta de la Asociación Estatal de Programas Universitarios para Mayores (Aepum), Concha Bru.   

El aumento de la matriculación en los programas sénior es firme, aunque desigual: “Crecen más en aquellas universidades que han incorporado recientemente esta actividad y lo están haciendo con programas renovados y adaptados a las demandas y cambios del siglo XXI. La crisis económica afectó a la matriculación, pero también probó la solidez de los PUM, que se consolidan como una formación imprescindible en este siglo”, señala Bru. 

Por ello, la presidenta de Aepum asegura que todas las universidades deberían integrar los PUM en sus estrategias de comunicación e intensificar los esfuerzos para acercar la comunidad educativa a las áreas rurales o periurbanas. “Es aún significativo el número de universidades que consideran a los PUM como una actividad de tipo cultural o de extensión universitaria, lo que merma su visibilidad”, lamenta Bru.

Evolución del alumnado
La sociedad evoluciona y con ella la educación de las personas mayores que participan en los PUM. Si bien la mayoría del alumnado son personas mayores de 60 años, cada vez se incorporan más alumnos de 50 años en adelante. Además, hay un colectivo también creciente de personas mayores de 80 años que comenzaron en los programas hace más de 20 años y aún continúan en la universidad. 

“Esto significa que existe una amplia cohorte intergeneracional de alumnos que conviven en las aulas, desde los 50 años a más de 90. Por lo tanto, nuestro reto es fidelizar a los alumnos de edad avanzada y captar alumnado de nuevo ingreso. Para ello, debemos tener en cuenta nuevas necesidades formativas y hacer accesibles los programas a todos los entornos (rurales, urbanos, residencias de mayores), mediante formación combinada: presencial, semipresencial y online, que facilite el acceso a los diferentes perfiles de alumnos”, subraya Bru.

Por otra parte, como resultado del proceso histórico de democratización del acceso a los estudios medios y superiores por parte de la población, la presidenta de Aepum desvela que el alumnado que accede en los últimos años a los programas sénior es mayoritariamente titulado universitario o tiene el bachillerato superior y, además, cuentan con un mayor nivel de conocimientos informáticos. Esto implica un nivel de exigencia superior para la universidad.

Por sexos, Bru destaca que el predominio femenino entre el alumnado se ha generalizado y, como parece que tiende a afianzarse de manera natural, “tendremos que esforzarnos en hacer más atractivos estos programas para el alumnado masculino”.

Por Sonia García
 


Nota








rollover css e imágenes

Escuchar último programa