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Martes, 4 de Octubre 2011


Productos de apoyo: recursos prácticos que facilitan la vida


A medida que nos hacemos mayores, es posible que precisemos algunos instrumentos prácticos que nos permitan realizar nuestras actividades diarias de forma sencilla y sin riesgos. Estos recursos es lo que se ha dado en llamar productos de apoyo. Descubre en qué pueden ayudarte y cómo conseguirlos.


Productos de apoyo: recursos prácticos que facilitan la vida
Los productos de apoyo (conocidos también como ayudas técnicas) son aquellos dispositivos, equipo, instrumentos, tecnología y software que se emplean con el fin de prevenir, compensar, controlar, mitigar o neutralizar deficiencias y limitaciones en la actividad de las personas, así como restricciones en la participación.
 
El uso de estos productos permite y facilita la realización de determinadas acciones que sería muy difícil o imposibles de realizar para el individuo por sí solo. Asi mismo, procura que las personas que los utilizan salven las distintas dificultades que tienen a la hora de usar una parte de su cuerpo dañada, perdida o que no funciona adecuadamente.

Suelen estar disponibles en el mercado, o bien fabricarse por encargo del usuario. Muchos de ellos son sencillos y permiten la realización de tareas básicas, como cubiertos adaptados o gafas y lentes. Otros, por el contrario pueden ser más complejos, como las grúas para transferencias o prótesis mecánicas. En cualquier caso, lo importante es que cada vez el mercado está más concienciado con las necesidades de las personas mayores, lo que se pone de manifiesto en la investigación y desarrollo de nuevos productos de apoyo para acabar con las dificultades a la hora de realizar tareas cotidianas.


Distintos tipos según su función

Dependiendo de la función y las necesidades que cubran, los productos de apoyo se pueden clasificar de la siguiente manera:

- Preventivos. Los que disminuyen el potencial agresivo y evolutivo de una enfermedad y previenen deformidades. Antes de que surja la enfermedad, se emplean estos dispositivos con objeto de evitar la aparición de una discapacidad y de la aparición de una dependencia.
- Facilitadores. Aumentan las capacidades funcionales de las personas con discapacidad.
- Compensadores. Incrementan la capacidad de realizar gestos y acciones que de otra forma son imposibles para la persona con discapacidad.

En la misma línea, el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (CEAPAT), organismo dependiente del IMSERSO, ha recompilado un amplio catálogo de productos de apoyo que puede encontrarse en su web: www.catalogo-ceapat.org:

- Productos para la terapia y el entrenamiento. En esta categoría se encuentran los dispensadores de medicamentos; equipos para la evaluación cognitiva, el entrenamiento de la fuerza y el equilibrio, recursos para la estimulación y entrenamiento de la percepción, dispositivos para la prevención de úlceras...
- Prótesis y sustitutos de partes del cuerpo ausentes.
- Elementos para la protección y el cuidado personal, como ropa y calzado adecuada, apoyos para vestirse y desvestirse (calzadores, sacabotas, productos para ponerse calcetines y pantys), alzas para el inodoro, sillas para la ducha, entre otros.
- Dispositivos para la información, comunicación y señalización. Ayuda a la persona a recibir, enviar, producir y/o procesar información de diferentes formas. Dispositivos para ver, oír, leer, escribir, telefonear, señalar. En este apartado se incluyen alarmas y tecnología de la información.
- Artículos para la movilidad personal.
- Complementos para las tareas domésticas. Se trata de elementos básicos para preparar y cocinar los alimentos, para servir y comer (cubiertos ergonómicos y vajillas adaptadas, dispensador de alimentos, dispositivos eléctricos para autoalimentación) y realizar la limpieza de forma más cómoda (escurridor automático, aspiradoras, escobas y recogedor de mango largo...).
- Muebles y adaptaciones para las viviendas. Mesas ajustables, materiales antideslizantes, válvulas de seguridad para el gas, barras y asideros, camas desmontables y ajustables, elevadores de camas, rampas, plataformas,
- Instrumentos para el manejo y manipulación de otros productos.
- Alternativas para el disfrute del tiempo libre y la recreación.

Productos de apoyo: recursos prácticos que facilitan la vida
Consejos para escoger un producto de apoyo

Elegir el producto más apropiado no es tan sencillo como cabría esperar. Por eso, debe ser un terapeuta ocupacional o el profesional indicado el que evalúe las necesidades de la persona mayor o con discapacidad y el que prescriba el producto de apoyo idóneo para ella.

Para realizar su trabajo de forma eficiente, el especialista deberá conocer la patología concreta que padece la persona que va a usar el producto de apoyo, el grado de limitación que presenta y la capacidad rehabilitadora del producto. Con esta información podrá valorar las necesidades reales de la realización de las actividades y de los productos que pueden usarse, para así consensuar la prescripción de un producto con las preferencias del usuario. El aspecto agradable y el diseño sencillo son factores claves a tener en cuenta, aunque no debe olvidarse el aspecto económico para que al usuario le resulte costeable.

Según el método Musa/IBV, la usabilidad debe aplicarse a la hora de seleccionar un producto, facilitando al usuario una herramienta que permita predecir su satisfacción futura con el producto en función de sus necesidades y preferencias reales.

Un producto es usable cuando la persona que lo utiliza realiza las tareas deseadas con rapidez y facilidad. La usabilidad de los productos se evalúa teniendo en cuenta los siguientes factores propuestos por el método Musa/IBV:

- Facilidad de aprendizaje. Una ayuda técnica será fácil de utilizar si su uso puede ser aprendido en un tiempo mínimo y el esfuerzo requerido para que un usuario alcance el máximo nivel de ejecución no es elevado.
- Seguridad. El producto debe estar libre de producir daño al usuario y a terceras personas.
- Rendimiento. Se define como la dedicación de tiempo para la ejecución de las tareas y el número y tipo de errores cometidos por el usuario en su realización.
- Satisfacción. Medida de la comodidad o confort, de la aceptabilidad y de la actitud positiva generada en las personas afectadas por su uso.
- Flexibilidad. La capacidad del sistema para poder trabajar con diferentes métodos en función del nivel de experiencia del usuario.
- Efectividad. Grado de exactitud con el que el sistema completa las tareas diseñadas.
- Eficiencia. Referencia al número de pasos que el usuario debe llevar a cabo para completar la tarea.
- Adaptabilidad. Capacidad de la ayuda para ser utilizada con otros productos; por ejemplo accesorios.

Cómo conseguir los productos de apoyo que necesitamos
La normativa vigente en España al respecto de los productos de apoyo exige que pueden acceder a ellos, bajo cobertura pública, las personas con discapacidad y escasos recursos o las entidades sin ánimo de lucro que atienden a estas personas. Las instituciones a las que se puede recurrir son el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (www.ingesa.msc.es) y el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad (www.msc.es).

Además, las comunidades autónomas presentan anualmente convocatorias para la adquisición y cesión de productos de apoyo. Ha de destacarse que el catálogo de productos que se ofertan difiere entre las comunidades. Para recibir información o solicitar un producto de apoyo, podemos dirigirnos al órgano responsable de la política social en la región. En este enlace se pueden consultar algunos de los distintos programas de cesión y provisión de productos de apoyo que existen en nuestro país: www.imsersodependencia.csic.es/recursos/programas/basica.htm.

Otras entidades como Cruz Roja Española o la ONCE también asesoran sobre el tipo de productos de apoyo que se ajustan a sus necesidades y cómo conseguirlos, y sobre cualquier duda que tenga acerca de ellos.

Para solicitar los productos de apoyo deberemos acompañar la solicitud con los documentos que requiera la entidad a la que nos estamos dirigiendo. Generalmente, estos documentos incluyen: certificado de discapacidad, informe social y la prescripción del producto solicitado por parte de un profesional.

 Hogar adaptado a tus necesidades

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), la Asociación CVIDA y la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (ANDIMAC) han creado un medidor de la calidad de vida en el hogar que permite comprobar si se encuentra adaptado a las necesidades de las personas que lo habitan.

La aplicación informática forma parte de un proyecto ambicioso denominado Cuidatucasa, una marca de consumidor con la que se pretende revitalizar la reforma y rehabilitación de viviendas, despertando el interés del usuario final por mejorar su calidad de vida en el hogar.

Aplicaciones como Cuidatucasa (www.cuidatucasa.com) aclaran dudas relacionadas con tu hogar o el de tus padres, dan claves en función de la reforma que necesitáis e incluso permiten conocer las empresas que pueden solucionar la necesidad detectada en tu hogar para, por ejemplo, hacerlo más accesible o garantizar la autonomía de los mayores”, explica el director de Hábitat del IBV, Tomás Zamora.

Precisamente, las personas mayores constituyen un colectivo cada vez más numeroso, sin cargas familiares y, en la mayoría de los casos, con viviendas antiguas que requieren una remodelación para adaptarlas a las nuevas necesidades propias del envejecimiento de sus habitantes. La mejora de la accesibilidad, la redistribución de espacios, el aislamiento acústico, la climatización, la iluminación y la sostenibilidad son aspectos sobre los que incide este medidor y centran la mayoría de reformas que se plantean en el hogar.

“Las nuevas ayudas para la rehabilitación de viviendas impulsada por el Gobierno bajo el lema Mejora tu calidad de vida. Revaloriza tu vivienda, se alinea con esta iniciativa y con la orientación que el Instituto de Biomecánica ha dado los últimos años a su actividad en general, persiguiendo la mejora de la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos”, destaca Tomás Zamora.

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