Mayores activos - SALUD, NUTRICIÓN, ECONOMÍA Y OCIO
Sendasenior.com Sendasenior.com

Síguenos en:
Mayores activos - SALUD, OCIO, DEPENDENCIA y UNIVERSIDADES



Lunes, 3 de Octubre 2016


Mima la piel tras el verano



El sol, las temperaturas elevadas, el cambio de hábitos generalizado que nos lleva a permanecer más tiempo fuera de casa, la sal del agua del mar, el cloro del agua en las piscinas... son situaciones veraniegas que inciden en gran medida en el estado y estructura de nuestra piel y del cabello. Deshidratación, flacidez, sequedad, falta de nutrición. Aspectos a cuidar cuanto antes mejor con la ayuda de las rutinas y los productos adecuados y con la constancia como aliada.

Es importante prestar una atención especial a nuestra piel siempre, pero lo es aún más cuando como en esta época del año se ve sometida a factores externos que pueden marcar su estado de nutrición, su nivel de elasticidad y su estado en general como son el aire y el sol. De ahí que cuando el verano va terminando hemos de retomar la rutina de cuidado haciendo hincapié en algunos efectos concretos para conseguir que los efectos que estos meses dejan en la piel no sean irreversibles y para mostrar el aspecto más saludable posible. 

Unos cuidados en los que habrá que incidir sobre todo a partir de los 50 años, ya que éste es el momento en el que la piel pierde capacidad de hidratación, por lo que es “imprescindible utilizar un régimen de uso adecuado a sus necesidades todos los días, tanto por la mañana como por la noche y beber mucha agua para hidratar la piel tanto por dentro como por fuera”, apunta la experta en cuidado facial de Olay, Natalia Gómez.

La piel comienza a perder elasticidad alrededor de los 40 años. Y a los 50 la flacidez suele ser un problema al que se enfrentan muchas mujeres. Si es así, Gómez asegura que la mejor opción es emplear un régimen de uso para mejorar la firmeza de la piel y hacer ejercicio sostenido, para retrasar los efectos de la flacidez en la piel. 

El régimen de uso del que nos habla Gómez comienza por la limpieza de la piel, que para ser efectiva debe producirse dos veces al día, es decir, por la mañana y por la noche. En esta limpieza es importante la exfoliación para eliminar las células muertas “y dar paso a una piel renovada. A continuación, es indispensable proceder a una hidratación reforzada para recuperar la piel de los daños ocasionados por el verano”. En este sentido, es muy importante beber la cantidad de líquido necesaria: dos litros de agua al día. 

Una piel deshidratada se muestra con una textura irregular y con un aspecto apagado.  Los agentes que influyen en esos niveles de hidratación son diversos: el sol, el viento, el agua, pero no hay que olvidarse, como apunta la experta, de los aparatos de aire acondicionado, “ya que el cambio térmico repentino y la sequedad propia de estos sistemas de refrigeración fomentan una mayor deshidratación” .../...

Por Juani Loro


Nota









rollover css e imágenes

Escuchar último programa