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Miércoles, 4 de Marzo 2015


Ellos también se cuidan



Las necesidades del hombre, a la hora de cuidarse, son diferentes de las que puedan tener las mujeres. Su piel es más gruesa y dura, “sobre todo la epidermis y la capa córnea. Además, la piel masculina suele ser más grasa”, como apunta el fundador y presidente ejecutivo de Sesderma, el doctor Gabriel Serrano. Otra de las diferencias más notorias tiene que ver con el momento de la aparición de las arrugas, ya que aunque no se hacen visibles hasta los 40 o 45 años, “mientras que en la mujer es a partir de los 30, cuando aparecen lo hacen de forma más brusca”.

En general, y salvo el gesto de desmaquillarse, los pasos que ha de dar el hombre en su cuidado facial no difieren mucho de los que siguen las mujeres. El primer paso es la limpieza de la piel, “a ser posible con aguas liposomales que limpian tanto suciedad liposoluble como hidrosoluble, a diferencia de las aguas micelares, que solo cubren la mitad de esta suciedad. Estas aguas liposomales también tonifican y aportan beneficios a la piel por su contenido en fosfatildicolina (son calmantes, epitelizantes y antiinflamatorias)”, aclara el fundador de Sesderma. Tras limpiar y tonificar la piel, ellos deben aplicarse un producto antienvejecimiento que, en muchos casos, suelen ser lociones o serums porque, según el experto, ellos prefieren cremas con texturas muy ligeras.

Es recomendable utilizar un producto apropiado para el contorno de los ojos, una zona especialmente sensible en el rostro. Y no olvidar aplicarse un protector solar siempre, en cualquier época del año, “a ser posible hay que elegir la nueva generación de fotorreparadores, ya que no solo protegen la piel de las radiaciones solares sino que también reparan el daño causado por el sol en el ADN de las células de la piel”, explica Serrano. Por la noche, antes de ir a la cama, es bueno volver a limpiar e hidratar la piel e, incluso, aplicar un fotorreparador para restaurar los daños que la piel haya sufrido durante la jornada.

Además de la limpieza diaria, es recomendable exfoliar la piel del rostro, al menos, una vez a la semana en las zonas donde no se produce el afeitado. 


Por Juani Loro


Nota









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