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Miércoles, 7 de Marzo 2012


Complementos nutricionales, fuente de vitaminas y minerales


Aunque en circunstancias normales, una alimentación sana y equilibrada proporciona todos los nutrientes necesarios para mantener una salud óptima, es posible que, en ocasiones, y sobre todo en algunos grupos de población, esta situación ideal no se dé en la práctica. En estos casos, es frecuente que nuestro médico nos recomiende tomar algún complemento alimenticio. Pero, qué son estos productos y qué nos aportan.


Complementos nutricionales, fuente de vitaminas y minerales
Se entiende por complementos nutricionales los productos alimenticios, que no alimentos, que se consumen con el fin de complementar la dieta normal. Suelen consistir en fuentes concentradas de nutrientes, como vitaminas y minerales, o de otras sustancias en forma dosificada, y se comercializan como cápsulas, pastillas, tabletas o ampollas líquidas.

Las vitaminas y minerales son imprescindibles para un buen funcionamiento del organismo; sin embargo, son los compuestos más susceptibles de carencias, bien porque no se ingieren en las cantidades adecuadas bien porque no se asimilan correctamente. Ambas situaciones afectan, sobre todo, a personas de más de 50 años.

Por esta razón, a partir de esa edad, es aconsejable cumplir fielmente con la ingesta diaria recomendada de vitaminas y minerales si se quiere gozar de energía y vitalidad suficiente. Y si no puede conseguirse a través de una dieta equilibrada y variada, será necesario implementarla con complementos.

Vitaminas elementales para los mayores
Las vitaminas son sustancias que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y que, por tanto, tiene que obtener a partir de los alimentos, ya que, aunque energéticamente no tienen valor ninguno, son fundamentales para prevenir y mantener una buena salud.

Existen dos tipos de vitaminas: hidrosolubles, que son aquellas solubles en líquido (B, C, ácido fólico -vitamina B9-), y las liposolubles, solubles en grasa (A, D, E y K).

A pesar de que todas son necesarias, en el caso de personas mayores, se debe hacer hincapié en:

Vitamina C. Se caracteriza por su función como protectora del sistema inmunológico y potenciadora de las defensas. Además, es un formidable antioxidante. Otra de sus peculiaridades es que favorece la absorción del hierro. Esto la convierte en un fiel aliado contra los resfriados y épocas de decaimiento. La alimentación diaria tiene que aportar la cantidad recomendable de este tipo de vitamina. Las frutas y verduras frescas son sus principales fuentes. Entre las más interesantes se encuentran los cítricos, el kiwi y las verduras rojas o de hojas verdes. Asimismo, los nutricionistas suelen aconsejar que una de las tres piezas de fruta que se tomen al día sean naranjas, mandarinas o pomelos.

Vitamina D. La importancia de esta vitamina reside en que facilita la absorción del calcio, por lo que es fundamental para prevenir la osteoporosis. Hay muy pocos alimentos que la contengan (hígado, yema de huevo, lácteos, germen de trigo); de ahí, que la luz solar se constituya en un elemento clave, ya que consigue que se sintetice correctamente. Cinco minutos de exposición solar al día son suficientes para obtener la cantidad de vitamina D diaria indicada por los expertos. No obstante, según los estudios que se han realizado sobre el tema, un tercio de los españoles tiene deficiencia de vitamina D.

Ácido fólico. Las personas mayores tienen una necesidad especial de esta vitamina del grupo B, que puede ayudar a prevenir algunas enfermedades crónicas. Se recomienda una ingesta de 400 miligramos al día y se encuentra, sobre todo, en alimentos como el hígado, verduras de hoja verde (lechuga, espinacas, endivias, brécol) y frutos secos, como las almendras.

Cuando la alimentación sana es insuficiente para obtener las cantidades óptimas de estos nutrientes, porque existen otros factores que lo impiden, se puede recurrir a los complementos. Muchos de ellos son preparados que incluyen varias vitaminas en dosis adecuadas para contribuir a alcanzar la ingesta diaria recomendada.

Complementos nutricionales, fuente de vitaminas y minerales
Minerales que cuidan la salud
Los minerales también son componentes importantes para la salud de los mayores, cuyo aporte puede verse comprometido por un menor apetito, alteraciones endocrinas, digestivas y renales e interacción con fármacos. Hay que tener especial cuidado con el déficit de:

Hierro. La falta de hierro no es algo extraño en nuestra sociedad. Las consecuencias más frecuentes son: debilidad, anemia, palidez y dolor de cabeza. Para evitar esta sintomatología, lo mejor es obtener la cantidad adecuada a través de los siguientes alimentos: carne, pescado, legumbres o cereales. Pero si aún así persiste el problema, los especialistas recomendarán complementos.

Calcio. Es el mineral más abundante en el organismo, esencial para el desarrollo y cuidado de los huesos. Su ingesta es muy importante en todas las etapas de la vida, pero los niños, las embarazadas y los mayores de 50 años merecen mayor atención. Los lácteos, verduras (espinacas, col), legumbres y frutos secos (almendras, avellanas, pistachos...) son las fuentes principales de este mineral.

Zinc. Tiene un papel protagonista en el buen funcionamiento del sistema inmune y en el estado de la piel y el cabello. Se encuentra en los siguientes alimentos: ostras, mejillones, nueces, almendras, huevos, carne y cereales integrales.

Con consejo médico
A pesar de comercializarse en forma de cápsulas, ampollas o pastillas, no son medicamentos, por lo que se pueden comprar sin receta en la farmacia, parafarmacia, herbolario... Aunque lo recomendable es pedir consejo médico. Primero porque el profesional sanitario debe valorar, mediante una analítica, si la persona tiene deficiencia de algún nutriente básico y, en caso positivo, indicar cuál. Por otra parte, debe establecer la ingesta adecuada en función de las necesidades del paciente, ya que su escasez puede resultar inefectiva y un exceso puede conllevar complicaciones para la salud. Además, se debe tener especial cuidado si se está tomando medicación o se padece alguna enfermedad.

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