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Viernes, 6 de Noviembre 2015


Actualmente, estoy viuda. Mi marido era autónomo, me ha quedado muy poco de pensión y a la fecha de su fallecimiento teníamos deudas. Quisiera saber si mis hijos tienen, además de la obligación moral, alguna obligación legal conmigo


Patricia (Cuenca)


Es habitual oír hablar en los medios acerca de las pensiones de alimentos para los hijos, y de la pensión compensatoria a favor del conyugue más desfavorecido. Pero resulta más desconocido el tema de alimentos entre parientes, derecho que se recoge tanto en el Código Civil como en algunas leyes autonómicas y que regula el derecho y la obligación de alimentos entre los parientes.

Tus hijos no sólo tienen un deber moral, sino también un deber legal, de ayudarte con lo necesario para tu subsistencia. Es importante saber que al hablar de alimentos no sólo nos estamos refiriendo a los propios de la comida. Según nuestro Código Civil, el derecho de alimentos comprende todo lo que es indispensable para el mantenimiento, la vivienda, el vestido y la asistencia médica.
Esta solidaridad entre parientes, que moralmente debería darse en casos de necesidad, en ocasiones, ha de ser reclamada vía judicial frente al familiar que cuenta con posibilidades económicas para ello. En caso de precariedad, puedes solicitar asistencia jurídica gratuita en el Colegio de Abogados de tu zona. Ellos te pueden orientar.

Nuestro Código Civil establece que los cónyuges, los descendientes y los ascendientes, e incluso los hermanos, están obligados recíprocamente a prestarse alimentos, teniendo en cuenta que los hermanos sólo tienen la obligación legal de prestar los alimentos indispensables para la subsistencia. 

Así, en primer lugar tenemos que dirigirnos contra el cónyuge, en segundo lugar contra los hijos (en este caso, la cuantía solicitada deberá repartirse entre los mismos acorde a su capacidad económica), en tercer lugar contra los nietos o bisnietos, en cuarto lugar contra los padres en caso de vivir éstos, y finalmente contra los propios hermanos. La cuantía que solicitemos vía judicial debe ser ajustada tanto a las necesidades que uno tiene como a la capacidad que tiene para afrontarla el familiar al cual se la reclamamos. 
La prestación de alimentos entre parientes puede ser económica o atendiendo personalmente al familiar necesitado, ya sea mediante acogida en el domicilio y alimentación del mismo (siempre y cuando no exista una clara incompatibilidad entre el solicitante y el obligado) o asumiendo el coste de una residencia.

Nota



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