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Miércoles, 12 de Junio 2019


5 consejos para tener una dieta más saludable



Mantener una dieta saludable es uno de los hábitos que es importante que mantengas en tu vida. Esta práctica te permite mantener un peso corporal adecuado y sentirte cada vez mejor, tanto mental como físicamente.

Añadir distintos alimentos, ajustar nuestras raciones y hacer ejercicio que se adecue a tus capacidades son algunas de las formas que te mostraremos para tener una dieta más saludable.

1.- Coma alimentos variados
Comer alimentos variados y de forma balanceada es la primera práctica que puedes aplicar, y una de las más saludables.

Tu cuerpo necesita más de 40 nutrientes distintos, una cantidad de beneficios increíble que ningún alimento puede proporcionar por cuenta propia. Para tu suerte, hoy en día existen muchas más formas de adquirir los distintos alimentos que necesitas diariamente.

Comprar alimentos frescos y preparar tus propias comidas es un extra, porque así te aseguramos de medir la carga calórica de nuestra dieta. No solo eso, te permite evitar las grasas que se pueden encontrar en la comida cuando comes fuera de casa y estar seguros de que está bien preparada y limpia.

Comer de manera variada asegura tener una salud mejor, pues tu cuerpo recibe todos los nutrientes que necesita desde distintas fuentes.

También favorece el crecimiento de tus hijos, y te ayuda al mantenimiento de tus células y funciones físicas y mentales durante tu adultez y sobre todo, tu vejez.

Es importante también aprender a regular las raciones.

No comer en exceso ciertos alimentos, como los carbohidratos y azúcares artificiales, ni tomar en exceso cosas como alcohol, gaseosas o refrescos.

Tampoco debes evitar ingerir esos alimentos a toda costa, pues eso podría causar enfermedades consecuencia del déficit de cualquiera de ellos, o como mínimo, una debilidad perpetua y falta de energía.

Los profesionales de la salud recomiendan que se coma una determinada cantidad de calorías diarias. De esta manera el consumo de alimentos distintos con distintos valores calóricos permiten que tengamos la energía para nuestro día a día.

Lo recomendable es que los hombres adultos consuman aproximadamente 2.500 calorías al día y las mujeres 2.000 calorías al día. Un exceso o falta de algunos alimentos causaría un desbalance.

A pesar de ello, la mayoría de los adultos en casi todo el mundo ingieren más calorías de las que necesitan, lo que causa sobrepeso, obesidad y otros diferentes problemas de salud.
 
2.- Tenga una dieta rica en carbohidratos
Cuando comenzamos a hablar de carbohidratos, no es extraño que más de uno los condene como un nutriente que equivale a todo lo que debes comer si lo que quieres engordar.

Si bien el consumo de ciertos carbohidratos en exceso no es ideal, existen alimentos que contienen lo que se necesita para obtener diversos beneficios para tu salud.

El verdadero error del ciudadano clase media de rutina agobiante es que no se detiene a medir la cantidad que consume de cada tipo de alimento.

Siempre que sepas distribuirlos y combinarlos, los alimentos ricos en hidratos de carbono dejarán de ser una causa de preocupación para tu dieta saludable.

Las fuentes naturales de carbohidratos más sanas para tu día a día son las frutas, los vegetales, los lácteos, las nueces, semillas y cereales y la mayor parte de las legumbres y verduras.

Más frecuentemente de lo que debería, las personas no incorporan suficientes carbohidratos en su vida, o ingieren demasiado. Con regulación, los profesionales establecen que los carbohidratos deben constituir más de la mitad de las calorías ingeridas en tu dieta.

Un 60 %. ¡Un 60 % es el lugar que deben tener los alimentos con carbohidratos en tus comidas diarias! Entre arroces, pan, papas, pasta, cereales y fibra, ten muy en cuenta como distribuyes tus fuentes de alimentación.

Si lo que ves es que el consumo es excesivo, es recomendable que comiences a reemplazar las fuentes de carbohidratos de tu dieta.

Cambiar el pan y las pastas por productos integrales, la leche por presentaciones descremadas y las meriendas por frutas con mucha fibra puede hacer la diferencia.

Los carbohidratos se encuentran en muchos alimentos, y están mucho más presente en los azúcares y almidones. Por ello, recomendamos también reducir el consumo de refrescos, bebidas con colorantes, alimentos procesados, que es lo más recomendable para una dieta saludable.

Lo ideal es que tu dieta tenga alrededor de 900 y 1.300 calorías diarias que provengan de distintos carbohidratos. Para ello, el consumo de carbohidratos debe permanecer en un estimado entre 225 y 325 gramos de carbohidratos al día.

Ya que establecimos que tu consumo diario de calorías debe estar en un promedio de 2.000 calorías si eres un adulto, podemos comenzar a contar que tanto de ello deben ser carbohidratos.

3.- Coma frutas y verduras
Lo más recomendable a la hora de consumir frutas y verduras, es que comamos como mínimo 5 porciones distintas durante el día.

Puede sonar como una tarea titánica, sobre todo para aquellos amantes del azúcar y la comida chatarra. Sin embargo, es más fácil de lo que te imaginas.

Un plátano en la mañana, una manzana (de esas que alejan al doctor), un jugo o zumo sin azúcar, y una ensalada de verduras durante el día son perfectas fuentes de fibra para tu régimen diario.

Las frutas y verduras son ricas en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, nutrientes que no deben faltar en tu dieta.

Poco a poco ir añadiendo pequeñas raciones diarias, como un plato de verduras, dos piezas de fruta o como acompañamiento a otro alimento, es la forma ideal para adaptarnos a nuestra nueva dieta.

Un vaso de jugo sin azúcar (vamos a llamarlo un smoothie o un batido), sin nada de azúcar, es una de las formas más fáciles de acostumbrarte a la rutina. Puedes encontrar tu licuadora ideal en la web licuadorasybatidoras ingresando en este enlace: https://licuadorasybatidoras.com/

Al ingerir la fruta en una bebida, podemos controlar mejor el consumo y mantener tu apetito calmado, en caso de que seas muy ansioso. También es una forma de mejorar el estreñimiento y darle a nuestro cuerpo vitaminas y minerales. Por último, para quienes siempre están atareados, es una merienda perfecta que además de nutritiva es muy deliciosa.

Si bien lo más recomendado es consumir la fruta entera para conservar mejor la fibra, a la mayoría no les gusta comer la fruta completa.

Aun así, es importante que ese smoothie o vaso de jugo tan solo sea una pequeña parte de tus raciones, para que tu cuerpo pueda adquirir todos los nutrientes de tu comida.

4.- Beber muchos líquidos
Los hombres y mujeres adultos son recomendados tomar, al menos, 1.5 litros de agua (y otros líquidos) al día.

Puede que lo de los 2 litros suene a pesadilla, y la verdad es que tomar agua en exceso trae más problemas de salud de los que cura, pero si lo tomas por vasos y estás atento a cuando consumes más y cuando menos, será pan comido.

Hidratarse es fundamental. Ya sean bebidas energéticas (de las que no debes abusar), jugos naturales (recuerda ¡no te descontroles con el azúcar!), o leche baja en grasas, ingerir líquidos es una necesidad primaria de tu cuerpo. Lo necesita para funcionar, incluso más que consumir alimentos.

No te hagas muy familiar con los refrescos y gaseosas. Son la peor forma que tienes de nutrir a tu cuerpo. Su exceso con el azúcar y las desbordantes calorías más que ayudar a tu carga calórica diaria descontrolan fácilmente y crean adicción.

Estas bebidas azucaradas poco saludables son la perdición para tus dientes, pues los debilitan y vuelven amarillentos. Además, como tienen tanta azúcar, son propensas a descontrolar tu carga energética y mantenerte activo incluso cuando tu cuerpo te pide descanso.

Si no eres tan fan de estar con un termo de agua siempre bajo el brazo, existen frutas y verduras que pueden sustituir, hasta cierto grado, ese tipo de consumo de agua. ¡Así puedes matar dos pájaros de un tiro y disfrutar tu merienda!

La manzana (84%), la ciruela (85%) y el albaricoque (86%) son los primeros con los que puedes comenzar. Al tener mucha fibra, vitaminas y minerales, y ser bajas en calorías son las opciones perfectas para los amantes de la fruta.

Estos alimentos, sin embargo van muy seguidos de frutas como la naranja, la piña y el melocotón, con su 87% de agua, son la elección de muchos otros para prepararlas en jugos o como meriendas.

El melón y el pomelo, en su 90% y 91% de agua, son los ideales para quienes prefieren un sabor más dulce y menos cítrico. Aun así, la fresa (la fruta predilecta de muchos), no se queda atrás, con un increíble 92% de agua.

Pero sin lugar a dudas, la reina indiscutible en este asunto es la sandía. La puedes ingerir en grandes cantidades como una botana y es el postre perfecto para un día de verano. Con su 92%, deja en evidencia que es la opción ideal para muchos que quieran comer frutas e ingerir agua al mismo tiempo.

5.- Hacer ejercicios regularmente
Ingerir demasiadas calorías y no hacer ejercicio es la forma más fácil en la que se gana mucho peso. Es la costumbre de casi todas las personas que no llevan un estilo de vida saludable.

Cualquier tipo de actividad física puede ayudarte a quemar calorías sobrantes. Tan solo un poco de ejercicio diario es bueno para tu corazón, tu sistema circulatorio y para tu salud en general.

Tu rutina diaria puede variar dependiendo de tus posibilidades. Si no tienes mucho tiempo para ir al gimnasio o siempre estás muy cansado ¡Simplemente caminar está bien!

Caminar al trabajo, a la escuela, a la tienda. Caminar en las mañanas antes de prepararte, y a veces trotar, son formas muy sencillas y convenientes de hacer avances.

Otra opción perfecta es salir con tu bicicleta, por lo menos los fines de semana. Practicar algún deporte y compartir esos momentos con amigos o familiares son formas muy eficientes de mantenerte motivado.

Lo recomendable es que tu rutina (si no entrenas profesionalmente, claro está) no se exceda de 45 o 50 minutos diarios. Más tiempo, si tu cuerpo no está preparado, puede generar desgaste e incluso lesiones.

Evita a toda costa el estilo de vida sedentario y vago. Está bien que te canses, pero al dar el primer paso notarás la diferente.

¡Que no se te olvide acompañar todo esto con una dieta saludable y un consumo adecuado de agua!

Ten esto muy en cuenta: solo hacer ejercicio no hará que bajes de peso. Por supuesto que es un extra muy importante, pero se estima que solo el 30 o 40% del trabajo recae sobre esta actividad. ¡Así que comienza a balancear no solo tus comidas, sino tu vida!
 
No te apresures con este estilo de vida. Siempre y cuando comiences a hacer cambios, como controlar tus raciones y hacer ejercicio, notarás tus avances.

Sin importar el tipo de dieta que lleves, lo más importante es que sea saludable y balanceada. Infórmate acerca de las maneras en las que puedes sentirte y verte mejor. Y eso puedes lograrlo con todos los consejos que dejamos para tener una dieta más saludable.

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