¿Cuáles son los objetivos de la Federación?
El primer objetivo es integrar a todas las universidades públicas de la Comunidad de Madrid con Programas Universitarios de Mayores (PUM). No obstante, dejamos la puerta abierta a todas las universidades privadas. Asimismo, aunque aparentemente nos dirijamos a los alumnos mayores matriculados, también nos preocupamos de las reivindicaciones de los exalumnos.
Nuestra principal preocupación es colaborar, entre todos, en fomentar la participación del colectivo en todo lo que nos atañe y conseguir la integración en los órganos de representatividad de los que hoy estamos totalmente ausentes.
Hasta ahora, ¿cómo era la relación con el resto de asociaciones?
Buena, compleja y burocráticamente lenta, como fiel reflejo del lugar donde nos encontramos, pero estamos en ello.
En su opinión, ¿cómo debería ser el proceso de integración de los mayores en la Universidad?
Como se nos indica a través del Consejo Europeo, no hay que inventar nada, hay que adaptar las directrices a nuestras necesidades e idiosincrasia, pero respetando las líneas maestras de actuación, porque no queremos descolgarnos de la nueva sociedad del conocimiento.
Quizá deberíamos olvidarnos del concepto marginal que representa el calificativo mayor y atacar el problema directamente, aludiendo en cada caso a la actividad universitaria correspondiente, que en nuestro caso se enmarcaría en el aprendizaje a lo largo de la vida, como estudios informales o no formales que se imparten en las universidades.
¿Cuáles son las aspiraciones personales y sociales del colectivo en materia de aprendizaje permanente?
Fundamentalmente, aprender. Alejarnos, con matices, de la formación reglada para enfocarnos más a la cultura y al conocimiento humanístico de todo lo que nos rodea, por el puro placer de ser más y mejores personas y contribuir así a mejorar nuestro entorno.
¿En qué aspectos se pueden seguir mejorando los PUM para su adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior?
Los PUM son un auténtico éxito, pero todo es mejorable y, sobre todo, adaptable a la dinámica del momento, evolucionando hacia las necesidades culturales y manteniendo como hasta ahora las sociales, a las que están enfocados. En la práctica, es tiempo de contemplar el nivel académico de los PUM: no podemos decirles a los que ya son universitarios que estos programas no están hechos para ellos. No, porque la diversidad de temas que ofrecen los PUM también interesa a alumnos que ya son universitarios, porque al mismo tiempo que aprenden física cuántica quieren aprender escritura creativa y eso, hoy, no se contempla regularmente en las universidades.
Hay que facilitar el acceso dentro de algunos límites, pero también hay que permitir algún tipo de matrícula en asignaturas sueltas de libre configuración que no obliguen a las disciplinas a las que deben someterse los alumnos reglados, todo ello con el objetivo de fomentar la cultura a lo largo de la vida a todos los niveles.
Particularmente, ¿cómo conoció los PUM y qué ha aprendido en todo este tiempo rodeado de personas con sus mismas inquietudes de formación?
Conocí los PUM a través de la web de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y, he aprendido a captar los deseos de mis colegas, a relacionarme algo más y mejor y, sobre todo, a seguir luchando por lo que creo, como una forma egoísta de mantenerme vivo.
En este momento, está en 4o curso de la Licenciatura de Antropología Social y Cultural, pero prepara ya el Doctorado sobre la situación de las personas mayores en España y la Unión Europea. ¿En qué consistirá su trabajo?
No conozco estudios antropológicos que contemplen de una forma holística el mundo de los mayores y su forma de enfrentarse al envejecimiento. Hay publicaciones, en las que evidentemente me basaré, que se enfrentan a temas concretos, pero mi idea es poder ofrecer una visión del conjunto.
El objeto de mi investigación será "Los mayores en España y su comparación con otras sociedades desarrolladas", diferenciando tres ámbitos: factores asistenciales, conciliación familiar e incidencia en el mundo del mayor y el envejecimiento activo como respuesta al aumento de la esperanza de vida.
¿Y cómo se puede hacer efectivo el envejecimiento activo? ¿Sobre qué bases debe asentarse?
Hay tres campos fundamentales: el cognitivo, el físico y la vida saludable marcada por una correcta alimentación. Pero diría que lo principal es que cada persona se enfrente a su envejecimiento de la forma en que se encuentre más felizmente realizada, es decir, sin imposiciones de nada ni de nadie.
A menudo digo, que he llegado a un momento de mi vida en el que, por primera vez, me encuentro libre: libre de jefes, libre para decir educadamente lo que pienso, libre económicamente y, libre para hacer lo que me da la gana sin molestar a otros. Los demás deben ser y sentirse libres para hacer lo que estimen conveniente según sus circunstancias.
¿Qué papel deben jugar las personas mayores en un futuro próximo?
El papel debe estar asociado a la posición que ocupen en la estructura social a la que pertenezcan, y el concepto mayor es lo suficientemente ambiguo como para cubrir demasiadas posiciones.
Por mayor, entiendo a toda persona que, sin límite de edad, género, estatus social, etc., mantiene proyectos de interés personal y social y el profundo deseo de llevarlos a la práctica en beneficio de ellos mismos y de la sociedad en la que viven, y esto no es función de la edad cronológica sino de madurez psicológica.
No todos los mayores deben ser considerados por la sociedad como elementos pasivos que están sólo para recibir servicios, hay otros muchos mayores que pueden y deben seguir siendo útiles a la sociedad, que no debe permitirse el lujo de menospreciar a la experiencia.