Los mayores universitarios exigen la regulación legal de sus estudios
Martes, 6 de Septiembre 2011
“La falta de regulación jurídica de los programas formativos dirigidos a mayores de 50 años ha incidido negativamente en su plena integración en la Universidad”. Ésta es una de las conclusiones del IV Congreso Iberoamericano de Universidades para Mayores, que tuvo lugar en Alicante del 27 al 30 de junio, bajo el título Aprendizaje a lo largo de la vida, envejecimiento activo y cooperación internacional. Un encuentro en el que todos los ponentes quisieron destacar el importante papel de los Programas Universitarios para Mayores (PUM), que “han conseguido democratizar el conocimiento, promover el envejecimiento activo y mejorar la autonomía personal, los niveles de participación y la calidad de vida de las personas mayores”. Por eso, piden su “reconocimiento social y académico”. A continuación, nos hacemos eco del resto de reivindicaciones de los mayores universitarios y sus retos de cara al futuro.
- La formación universitaria de las personas mayores en estos momentos exhibe suficientes caracteres sociales, pedagógicos y jurídicos de imperatividad, coercibilidad y generalidad para ser objeto de regulación legal con carácter de urgencia.
- Los PUM deben seguir trabajando en la línea ya iniciada de armonizar su estructura y diseño curricular y coordinar acciones entre todas las instituciones implicadas, con el objetivo de optimizar recursos y localizar políticas públicas convergentes en la educación a lo largo de la vida.
- La gran dimensión educativa, flexibilidad y adaptación, cambios organizativos, movilidad de estudiantes y profesores, experiencias innovadoras e implantación de buenas prácticas son verdaderas señas de identidad de los PUM, lo que permitirá solucionar el problema de la invisibilidad de los mayores en la sociedad.
- Los PUM, por sus objetivos y estructura organizativa, contribuyen a la creación de una sociedad inclusiva, intergeneracional y para todas las edades, tal y como han demostrado distintas experiencias llevadas a cabo.
- Entre los beneficios que los programas intergeneracionales suponen tanto para sus participantes como para las instituciones impulsoras y la sociedad que los acoge, destacan los relacionados con la promoción de la ciudadanía y participación social activa, la mejora de la calidad de vida, autoestima, salud física, psíquica y social de los participantes y la erradicación de estereotipos. También los relacionados con la transmisión de valores, la adquisición de habilidades sociales y de comunicación y el desarrollo de procesos de enseñanza en la perspectiva del aprendizaje permanente.
- Los PUM deben favorecer el aprendizaje colaborativo que permita la adquisición de nuevas competencias personales, intelectuales y sociales.
- Los nuevos escenarios educativos han desarrollado potencialidades y metodologías formativas donde el mayor es el protagonista de la acción educativa, siempre y cuando se conozcan las características y estrategias por las que una persona mayor aprende. Queda demostrado que la acción docente en la utilización de entornos virtuales con personas mayores es diferente en diversos aspectos a la presencial, por eso deben conocerse previamente las herramientas y sus buenas prácticas.
- Las experiencias de cooperación internacional en educación a lo largo de la vida han sido decisivas en el avance de los PUM y en su evolución. Se ha evidenciado por ello la necesidad de profundizar en el proceso de internacionalización, para lo que será necesario seguir contando con el apoyo de convocatorias públicas y programas de apoyo a la cooperación para poder establecer acciones conjuntas.
- En los últimos años, se ha puesto de manifiesto el impacto positivo que tienen los programas, tanto en el ámbito económico y social como en la gestión del envejecimiento activo por los propios mayores que acuden a las aulas. También en cuanto a salud y calidad de vida.
- Se detectan avances en la definición de objetivos, organización por ciclos, plan de estudios, procesos de enseñanza, estudiantes, docentes, recursos financieros, relaciones con la sociedad y dimensión internacional. Además de una mayor implicación de todos los grupos de interés que participan activamente en la evaluación de la calidad de los PUM.
- A pesar de lo que se ha avanzado, todavía queda abierto un futuro programa de trabajo que permita realizar avances en las siguientes cuestiones:
- Profundización en un modelo de acreditación específico para los PUM y que contribuya a la plena integración universitaria. - Incorporación de criterios innovadores de gran significación para la formación de las personas mayores. - Enumeración de los aspectos de excelencia. - Propuesta de creación de una Red Iberoamericana de Universidades para Mayores (RIPUAM). Será un modelo de articulación y ejecución de programas y proyectos de investigación, extensión, acción social, docencia y producción para la promoción y desarrollo de la educación a lo largo de la vida, en concordancia con los lineamientos internacionales propuestos en la Segunda Asamblea Mundial sobre Envejecimiento celebrada en Madrid en 2002.
Su finalidad será promover la inclusión, investigación, participación, intercambio y enriquecimiento recíproco desde una perspectiva democrática, plural y basada en el respeto a la diversidad de los centros y programas educativos universitarios orientados a personas mayores, así como crear y desarrollar un espacio de reflexión teórico y metodológico sobre las distintas experiencias educativas. - La Universidad de la Habana en Cuba acogerá el V Congreso Iberoamericano de Universidades para Mayores en 2013.
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