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Lunes, 25 de Septiembre 2017


Los jóvenes españoles comen peor que sus padres



La elogiada dieta mediterránea pierde terreno en el estilo de vida de los españoles. Así lo revelan los datos del XII Panel de Hábitos Saludables de Herbalife Nutrición. Según este estudio, el 84 % de los españoles piensa que sus padres tenían una alimentación más saludable. Los datos contrastan con los de 2014, donde sólo el 66 % afirmó comer peor que la generación anterior.

En este sentido, los datos del estudio se alinean con los recientes resultados obtenidos en otras publicaciones como "The Lancet", donde España quedó fuera del top ten de los países más saludables debido a las tasas de obesidad infantil y el consumo excesivo de alcohol.  
 
Platos preparados, alimentos ultraprocesados y comidas fuera de casa son los responsables de un retroceso cada vez mayor en términos de nutrición. De hecho, el 86 % de los españoles confiesa que come fuera del hogar más a menudo que la generación de sus padres.

El consumo de platos precocinados y alimentos ultraprocesados también se ha disparado en los últimos años, dejando de lado la preocupación por los nutrientes que ingerimos. A pesar de los continuos avisos de las insuficiencias de nuestra dieta por parte de dietistas, nutricionistas y empresas de nutrición como Herbalife Nutrición. El 87 % de los españoles afirma recurrir a los platos precocinados más que sus padres, 27 puntos por encima de los resultados de 2014.
 
Dentro de la cocina, los españoles tampoco parecen hacerlo mejor que la generación de sus padres. Es más, seis de cada diez confiesan que no tienen en cuenta los nutrientes cuando preparan su comida. Así, más de la mitad de los españoles (61 %) prepara su ración de comida según la demanda de su paladar y sin atender a criterios nutricionales de consumo calórico, reparto de macronutrientes y actividad física realizada. Como consecuencia, el 60 % de los encuestados reconoce llevar a cabo una dieta más alta en calorías que la generación anterior incluso a pesar de llevar un estilo de vida más sedentario (73 %).
 
“La dieta mediterránea es uno de los grandes tesoros culturales de España y es una obligación de todos trasmitirla de una generación a otra”, señala el doctor Julián Álvarez, especialista en medicina deportiva, nutricionista y miembro del Consejo Asesor de Herbalife Nutrición. “De forma paradójica, al mismo tiempo que España ha ido avanzando en términos económicos y conquistando nuevos estadios de bienestar, se ha producido un retroceso en nuestros hábitos nutricionales. Muchos españoles debido a su ritmo de vida no pueden dedicarle a la comida el tiempo de preparación que necesita”, matiza el doctor Álvarez.
 
Una demanda social: más nutrición en los planes de estudio
La adopción de un estilo de vida saludable, basado en la correcta nutrición y la realización de ejercicio físico de forma regular, comienza en la infancia. Por ello, el 96 % de los españoles cree que se debería dedicar más tiempo a enseñar a los alumnos las claves de una buena nutrición en los colegios. Aunque algunas asignaturas como Biología o Educación Física incluyen pautas básicas de alimentación y estilo de vida saludable, los encuestados consideran que la nutrición queda relegada a un segundo plano.
 
“Para generar nuevos hábitos o recuperar algunos pasados debemos inculcar desde la infancia la importancia de seguir un estilo de vida saludable y ser conscientes y responsables de nuestra alimentación. Ésta es la única manera de revertir los datos y volver a colocar a España como un referente en materia de nutrición”, apunta el doctor Julián Álvarez.

“Educar en unos correctos hábitos alimenticios no sólo es una cuestión de salud pública, sino que repercute en otros aspectos de la vida de las personas, más allá de las patologías que genera y del enorme coste sanitario. Hablamos de factores sociales ligados a la alimentación, de la pérdida de elementos culturales, del daño ecológico al perder una gastronomía de proximidad, e incluso de los efectos psicológicos de la obesidad y otros problemas alimentarios”, concluye Álvarez. 

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