¿Qué modificaciones propondría para mejorar y agilizar su desarrollo?
Estamos realizando una evaluación de la Ley y vamos a perfeccionar la medición estadística, incorporando nuevas variables que mejorarán la información y que nos servirá para avanzar en la calidad de las prestaciones. Cualquier decisión que se tome referida a la Ley deberá adoptarse en el Consejo Territorial de Dependencia, que es el órgano colegiado competente para hacerlo, en el marco del consenso y la colaboración entre administraciones, como se ha hecho hasta ahora.
Hay que buscar la mejor eficiencia, la mejor financiación sostenible en el tiempo y todo lo que tengamos que poner encima de la mesa. Pero es una Ley que no tiene marcha atrás porque, además, se garantiza por derecho. Es decir, no es una prestación social en términos caritativos.
¿Por qué la aplicación de la Ley es tan diferente en función de la comunidad autónoma en la que nos encontremos?
La Ley de Dependencia garantiza la igualdad desde el momento que establece un derecho subjetivo a las prestaciones del Sistema. No obstante, la Ley es profundamente respetuosa con el reparto de competencias que establece la Constitución y, en este sentido, las comunidades tienen la competencia en materia de asistencia social.
Desde el 1 de enero se han integrado en el Sistema las personas con dependencia moderada. ¿Cree que las comunidades están preparadas, cuando aún hay grandes y severos dependientes que no reciben su prestación?
Hasta ahora el calendario establecido por la Ley se está cumpliendo. Su plena implantación concluirá en 2015. Las comunidades autónomas están haciendo un esfuerzo en cumplirlo y la Administración central también. Espero que seamos capaces de corregir los desajustes y que las personas que están valoradas y en espera de recibir sus prestaciones las reciban lo más pronto posible. El desarrollo de la Ley debe seguir.
Envejecimiento activo
Los Programas de Vacaciones y Termalismo Social promueven el ocio y la salud de los mayores. ¿Han valorado la posibilidad de poner en marcha otros programas que fomenten el envejecimiento activo y prevengan la dependencia?
Esperaremos a conocer las conclusiones del Libro Blanco y ver qué nos aportan. Para su elaboración se ha realizado una encuesta a los mayores con el objetivo de detectar sus necesidades y preferencias, así como las de todas las entidades y agentes sociales que trabajan con ellos. Seguiremos el camino que este documento nos indique.
Respecto al Programa de Vacaciones, que se puso en marcha hace 25 años, su evolución ha sido espectacular. De las 16.000 plazas iniciales hemos superado ya el millón. En relación con el número de agencias de viaje, se ha pasado de 100 puntos de venta a más de 9.000. En un principio, el programa contó con dos destinos (Comunidad Valenciana e Islas Baleares) y 19 hoteles; en la última temporada, hay seis zonas para elegir, además de los circuitos culturales, el turismo de naturaleza y los destinos cercanos como Portugal o Andorra. Hemos extendido el programa por su éxito a los españoles residentes en el resto de Europa, Iberoamérica, Rusia, Australia y Norte de África.
Si hablamos de creación y mantenimiento de empleo, en 1985 el empleo directo computado ascendió a unos 2.000 puestos de trabajo (directos e indirectos); en la última temporada, se han computado casi 12.000 empleos directos y en torno a 70.000 indirectos. La aportación económica ha pasado de los 750.000 euros en 1985, a más de 126 millones de euros en la actualidad.
¿Qué opina del movimiento asociativo de personas mayores, cada vez más presente en la sociedad?
Es algo muy positivo. Sé que este movimiento asociativo es muy activo y trabaja incansablemente para conseguir un mayor bienestar para todos los mayores. El Consejo Estatal de Personas Mayores tiene un gran peso en la toma de decisiones relacionadas con este colectivo y su voz y sus propuestas serán siempre tenidas en cuenta en todas las políticas que se lleven a cabo desde este Ministerio.
La Universidad de Mayores se ha convertido en todo un fenómeno social con un crecimiento imparable. ¿A qué cree que es debido?
Las personas mayores de hoy han tenido una vida difícil, en la que no han tenido tiempo para estudiar, sobre todo las mujeres, que se han dedicado a su casa y a cuidar de todos los miembros de la familia. Ahora tienen mejores condiciones de vida y se encuentran con ganas de hacer cosas para ellos mismos. Este entusiasmo por aprender es algo muy positivo desde el punto de vista personal y es muy saludable, aporta ilusión y optimismo por la vida. Por este motivo, desde el Ministerio apoyaremos siempre este tipo de iniciativas.
¿Qué propone para que los mayores sean valorados por la sociedad como se merecen, tanto por su experiencia vital como profesional?
En general, los mayores españoles son valorados positivamente en nuestra sociedad que, fundamentalmente, se apoya en la familia. Las generaciones más jóvenes debemos aprender mucho de su experiencia y de su entusiasmo y los responsables políticos de su optimismo y su responsabilidad ciudadana. Debemos mucho a nuestros mayores, sin ellos hoy muchas parejas tendrían dificultades para compatibilizar el cuidado de sus hijos y el trabajo.