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Las residencias para mayores hoy: abajo los estereotipos


Miércoles, 9 de Noviembre 2011

Nada tienen que ver hoy los centros residenciales de atención a personas mayores con los antiguos asilos, que surgieron para dar amparo y protección a los colectivos más vulnerables. Las residencias de mayores han evolucionado con los tiempos y, en la actualidad, son centros donde se presta un servicio integral de atención que comprende, además de alojamiento y manutención, otras prestaciones de carácter social y sanitario con el fin de promover la autonomía y el desarrollo personal; en definitiva, y como veremos más adelante, lugares para vivir disfrutando de la máxima calidad de vida.


Caser Residencial Arturo Soria (Madrid)
Caser Residencial Arturo Soria (Madrid)
A menudo, los prejuicios y los estereotipos se convierten en un muro que no nos deja ver la realidad. En este caso, la imagen de los antiguos asilos de carácter benéfico, que es cierto que durante mucho tiempo sirvieron para dar respuesta a las necesidades de las personas mayores que por falta de recursos económicos o de redes familiares y sociales se encontraban en situación de abandono o soledad, no se corresponde con lo que en nuestros días son las residencias de mayores. El concepto ha cambiado, y en el presente estos centros ofrecen una atención de mayor calidad sociosanitaria.
 
Las residencias de mayores atienden demandas sociales, sanitarias y de cuidados. Detrás hay todo un equipo interdisciplinar de profesionales del que forman parte médicos, enfermeros, psicólogos, fisioterapeutas, gerocultores, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y auxiliares. El objetivo común es ofrecer a las personas mayores usuarias una asistencia personalizada e integral de la máxima calidad, así como promover su autonomía y desarrollo personal con actividades que favorezcan la psicoestimulación y la socialización (ambas terapias permiten neutralizar los efectos negativos del paso de la edad, como la pérdida de memoria).
 
Y también la psicomotricidad y la coordinación. Por ejemplo, las sesiones grupales de fisioterapia, como nos cuentan desde Caser Residencial, "ayudan a mejorar o mantener las condiciones físicas del residente de forma lúdica. Los ejercicios se adaptan a las capacidades móviles y cognitivas de cada grupo, de manera que se pueda lograr una alta participación. Los beneficios que se consiguen son: mejora de la coordinación en extremidades, de la destreza fina, del equilibrio en sedestación y bipedestación, mayor fuerza muscular, más autonomía y más capacidad de atención".
 
A su vez, las residencias están diseñadas hasta el último detalle para facilitar la vida a las personas mayores, tanto válidas como asistidas, mediante la construcción de amplios espacios luminosos dotados de las más modernas infraestructuras y equipamientos y que, en la mayoría de los casos, se estructuran en unidades de convivencia donde residen personas con un estado de salud similar. Del mismo modo, el mobiliario es ergonómico, los baños son adaptados y las instalaciones están libres de barreras arquitectónicas. Todo ello, para que los usuarios se sientan, si no como en su casa, lo más parecido.
 
Estancias temporales
Actualmente, las residencias no sólo disponen de estancias de carácter permanente, sino temporal. En este sentido, los centros ofrecen al mayor la posibilidad de alojarse por un periodo concreto de tiempo, ya sea por requerir cuidados profesionales (postoperatorios, problemas de salud) o por descanso de la familia o el cuidador principal. Las condiciones del ingreso (atenciones y prestaciones) son las mismas que si fueran residentes ordinarios, como recoge la Ley de Dependencia en su artículo 25.3: "La prestación del servicio de atención residencial puede tener carácter temporal, cuando se atiendan periodos de convalecencia o vacaciones, fines de semana o descanso de los cuidadores no profesionales".

Personalia Parla
Personalia Parla
Éste fue el caso de Francisca Peláez, usuaria de Caser Residencial Arturo Soria, en pleno centro de Madrid. Llegó al centro el pasado 17 de mayo, tras recibir el alta hospitalaria de una operación por fractura de cadera. En un primer momento, la estancia iba a ser temporal, "pero ahora no me veo volviendo a casa. Soy viuda y mis hijos trabajan, con lo cual me pasaba la mayor parte del tiempo sola. Aquí tengo mis amigas y el médico y las enfermeras están siempre. Desde que llegué, he estado haciendo rehabilitación y poco a poco he vuelto a caminar sola, perdiendo el miedo a volver a caerme. Ahora voy a gimnasia de mantenimiento, porque me ayuda a estar en forma", nos cuenta.

Las cifras del mercado español

Hoy en día, las residencias pueden ser: de titularidad pública, sufragadas generalmente con cargo a los presupuestos de las Consejerías de Servicios Sociales y el copago del usuario; de titularidad privada, costeadas a precio de mercado (el usuario paga la totalidad de los servicios que recibe); y de titularidad concertada, cuando las empresas reciben financiación pública a través de la tarifa concertada con la Administración correspondiente y cuentan también con el copago del usuario.

Al respecto, según un informe de marzo de 2011 de Antares Consulting, el número de plazas residenciales en España ha aumentado un 25% en los últimos seis años y a finales de 2009 ya superaba las 320.000. De ellas, casi tres de cada cuatro son de titularidad y gestión privada, lo que representa casi un 75% del total. Mientras, el índice de cobertura (relación entre plazas en residencias y personas mayores de 65 años) recomendado por la Organización Mundial de la Salud es del 5% y nuestro país se sitúa en el 4,1%, por lo que, aparentemente, hay demanda a satisfacer.


Jornadas sobre diseño arquitectónico

La Fundación Caser para la Dependencia, con la colaboración de la Fundación Pilares para la autonomía personal, ha organizado los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, en el Palacio de Congresos de Madrid, las jornadas internacionales Innovaciones en residencias para personas en situación de dependencia: Diseño arquitectónico y modelo de atención. Se trata de un encuentro con el que se pretende conocer los criterios arquitectónicos y de diseño que se requieren para ofrecer ambientes que favorezcan el control del espacio y de la propia vida. También cómo avanzar en el modelo de atención centrada en la persona partiendo de los equipamientos existentes.

Los destinatarios de las jornadas son: asociaciones de personas mayores y de personas con discapacidad; responsables de políticas públicas; planificadores, gestores y proveedores de servicios; expertos en políticas sociales y de vivienda; profesionales de la intervención social y sanitaria; entidades del Tercer Sector; empresas constructoras; y profesionales de la arquitectura, entre otros. Las inscripciones se pueden realizar online a través de la página web de la Fundación Caser www.fundacioncaser.es.

Centros con valor añadido

Personalia es una empresa perteneciente al grupo Fundosa, sociedad instrumental de la Fundación ONCE, que se encarga de la atención a personas mayores y dependientes que necesitan cuidados de larga duración o atención especializada. Hasta aquí, no hay nada que la diferencie de cualquier otra compañía del sector. Sin embargo, en las residencias de Personalia trabajan personas con discapacidad; algo que a simple vista puede llamar la atención, pero que responde a una filosofía clara: "Personas al servicio de las personas". Para despejar todas las dudas, hablamos con el director general de la empresa, Pablo Martín Calderón.


¿Cómo es la relación entre los profesionales y los usuarios de Personalia?
Aparentemente, es como la de cualquier profesional del sector de atención a personas mayores atendiendo a un usuario, pero de fondo hay mucho más. Quién mejor que una persona que tiene un afán de superación constante, que sabe lo que es tener un problema de salud o una limitación en su movilidad, que conoce la experiencia de tener que pedir ayuda, para ayudar a los mayores a superar sus problemas, a convivir con las limitaciones y a disfrutar de su situación actual, sea cual sea.


¿Es un valor añadido para sus centros el hecho de que un porcentaje de los cuidadores de las personas dependientes sean personas con alguna discapacidad?
Sin duda, y también forman parte de los equipos técnicos y directivos. Una persona con discapacidad puede ofrecer los conocimientos y la experiencia que aporta cualquier otro buen profesional y, además, toda la humanidad y el esfuerzo de quien ha partido de una situación diferente.


¿Recomendarían esta filosofía de trabajo a otras empresas del sector sociosanitario?
Todas las empresas socialmente responsables deberían contar con trabajadores con discapacidad. No sólo por ellos, sino también por lo mucho que aportan a los equipos de trabajo: una visión más sensible, más humana, el valor del esfuerzo y sus resultados, la importancia de tener un apoyo, de recibir ayuda y de prestarla, etc.


¿Cuáles son las líneas principales de la política de atención a mayores y personas en situación de dependencia de Personalia?
En Personalia, se ha partido de la experiencia de muchos años en materia de atención sociosanitaria de la ONCE y su Fundación, para ofrecer una serie de servicios de atención a los mayores en situación de dependencia. En las residencias de mayores Personalia, se presta una atención personalizada a todos los usuarios, se cuida la calidad de modo especial y se ofrece como valor añadido uno de los objetivos principales de la empresa, que es la creación de empleo en el sector de la discapacidad. Esto está dando unos resultados excepcionales en la práctica diaria de los centros y servicios, tanto en los equipos de trabajo como en la satisfacción de los usuarios.

¿Está afectando la crisis al sector residencial?
"La situación es especialmente delicada, ya que al desarrollo de la Ley de Dependencia en base a subsidios y no a servicios profesionales, hay que unir que las Administraciones están recortando ayudas", señala el presidente de AESTE, Jorge Guarner. A ello hay que añadir, además, "la bajada de tarifas en conciertos y la dilación en los pagos", así como "la falta de una acreditación por grado y nivel de dependencia que hubiera permitido la reconversión del sector", continúa.

En la misma línea, el presidente de la FED, Alberto Echevarría, explica que "los precios de concertación no alcanzan las exigencias normativas. Hay muchas comunidades que ni siquiera están aplicando el IPC, con lo cual, si la situación era grave hace dos o tres años, ahora más". Y añade: "La deuda de las Administraciones con las empresas del sector está creciendo de manera exponencial, lo que nos deja en una situación de absoluta inviabilidad económica".


¿De qué manera esta situación puede repercutir en el usuario?
"Por primera vez, este sector generador de empleo estable y no deslocalizable ha destruido en septiembre 21.943 puestos de trabajo", afirma Guarner. Y es que, en su opinión, la Ley de Dependencia "ha tomado un rumbo poco acorde con sus principios, ya que la apuesta por servicios no profesionales supone una vulneración de la Ley, y lo que se preveía como excepcional se ha transformado en norma. Esta situación repercute en la calidad de la atención que se presta a los usuarios".

El presidente de la FED va más allá y asegura que puede repercutir "de manera dramática si empieza a haber cierre de empresas o si éstas dejan de pagar las nóminas de los trabajadores. Nosotros seguimos manteniendo las plantillas operativas porque es lo que nos exige la Ley, pero estamos hablando de que las Administraciones deben al conjunto del sector de atención a la dependencia 1.268 millones de euros".


¿Cómo se prevé el futuro a corto y medio plazo?
"Este es un sector de largo plazo, en el que se producirá necesariamente una reconversión de más del 50% de plazas a la atención de la alta dependencia. Para ello, es imprescindible la colaboración público-privada y un marco claro, estable, transparente y sostenible basado en un sistema de acreditación y unos estándares de calidad por grados y niveles de dependencia, además de un copago similar en toda España", asevera el presidente de AESTE.

Echevarría, por su parte, habla de que "tiene que haber una concienciación por parte de las Administraciones, que deben priorizar el pago. Si tienen poco dinero, tendrán que ver cuáles son los sectores importantes y fundamentales. Después, lógicamente, tendrá que haber ajustes, pero no en la atención a las personas dependientes. Además, si se analiza bien, el dinero que se destina al sector tiene un retorno positivo para las propias Administraciones, pero antes tienen que ponerse de acuerdo".

Nota
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