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La situación del servicio de atención residencial en España


Jueves, 11 de Noviembre 2010

Recientemente, el Imserso publicaba una encuesta sobre personas mayores en la que se aseguraba que la población española se muestra cada vez más proclive a recibir servicios asistenciales fuera de su domicilio por parte de profesionales cualificados. Un dato alentador para el sector residencial en España que, según un informe de la consultora PwC, considera que para dar sostenibilidad al sistema se debe establecer una colaboración público-privada más eficiente.


La situación del servicio de atención residencial en España
A fecha 27 de septiembre de 2010, las cifras que se recogen en el documento Estadísticas sobre residencias: distribución de centros y plazas residenciales por provincia, elaborado por el Portal Mayores, señalan que en España existen un total de 5.490 centros residenciales (3.909 privados y 1.412 públicos; se desconoce el dato de las 169 residencias restantes), y 331.200 plazas disponibles, de las cuales 234.866 son privadas (70,9 por ciento) y 90.069 públicas (27,2 por ciento). Además, según el informe, la mitad de los centros en España (50,5 por ciento) tienen más de 100 plazas.

Por regiones, Cataluña es la comunidad autónoma que más centros residenciales tiene con 1.045. Le siguen Andalucía (700), Castilla y León (631), Comunidad de Madrid (489), Castilla-La Mancha (478) y País Vasco (380). En cuanto al número de plazas, Cataluña es también la región que va en cabeza, con casi 53.000. Comunidad de Madrid, Castilla y León, Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha se sitúan por detrás, superando todas ellas la cifra de 25.000 plazas.

Sin embargo, estas posiciones varían si nos ceñimos al ratio de plazas residenciales por cada 100 personas de 65 años o más. En este caso, los primeros puestos son para Castilla y León (6,9 por ciento), Castilla-La Mancha (6,8 por ciento), Aragón (6,2 por ciento), Navarra (5,4 por ciento), Extremadura (5,3 por ciento) y La Rioja (5,2 por ciento). La tasa de cobertura a nivel nacional es del 4,2 por ciento, ocho puntos por debajo del 5 por ciento que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que no superan el resto de comunidades autónomas.

Por provincias, las diez con mejor ratio de plazas son: Guadalajara, Palencia, Soria, Segovia, Ávila, Burgos, Toledo, Zamora, Teruel y Cáceres. En el otro extremo están: Murcia, Málaga, Pontevedra, Alicante, Sevilla, Las Palmas de Gran Canaria, A Coruña, Huelva, Granada y Santa Cruz de Tenerife.


Informe PwC

Recientemente, la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) ha hecho público un informe sobre la Situación del servicio de atención residencial en España en una jornada organizada conjuntamente con AESTE, la asociación española de los grandes operadores del sector de atención a la dependencia. El estudio pone de manifiesto las deficiencias de la puesta en marcha de la Ley de Dependencia en España y apuesta por un marco estable, transparente y sostenible basado en la colaboración público-privada, un sistema de acreditación definido y unos estándares claros de calidad por grados y niveles de dependencia.

En este sentido, el informe considera que para dar sostenibilidad al sistema se debe establecer una colaboración público-privada más eficiente y apuesta por "establecer las tarifas de las plazas concertadas por la Administración por nivel de dependencia según el coste real de los servicios", con el objetivo de "evitar que las tarifas privadas cubran el déficit de las tarifas públicas". En la actualidad, el precio medio de una plaza residencial en España es de 70 euros/día, pero las administraciones sólo pagan una media de 54 euros/día a los centros concertados, lo que supone 16 euros menos de su coste real.

Otro de los puntos de disconformidad del sector sobre cómo se está llevando a cabo la aplicación de la Ley de Dependencia en nuestro país, es que según se señala en el estudio, a medida que el calendario de implantación de la Ley avanza, el peso de la atención residencial disminuye en favor de los cuidadores familiares, una figura que la Ley prevé como excepcional y que representa casi la mitad de las prestaciones concedidas hasta el momento. En este sentido, señalan que hay comunidades con más de un 80 por ciento de prestaciones de este tipo.

Por otro lado, los empresarios del sector aseguran que los servicios de atención a la dependencia son un gran generador de empleo estable y no deslocalizable. El estudio recomienda la priorización de estos según nivel de dependencia frente a los cuidados familiares, que no generan empleo ni retorno económico y apuntan que es esencial completar el proceso de acreditación que "garantice a los ciudadanos un servicio de calidad comparable en todo el territorio y que, sin duda, llevará implícita una reconversión del sector".

Habitación de una residencia de Sanyres
Habitación de una residencia de Sanyres
EN BUSCA DEL MEJOR CENTRO

A la hora de elegir residencia, hay algunos aspectos esenciales que nos pueden indicar la calidad del centro. Pero, sin duda, lo más importante es visitar éste tantas veces como consideremos oportuno para tener una visión más real y más cercana. En este sentido, es fundamental observar, por ejemplo:

• Facilidad de acceso.
• Instalaciones y mobiliario adaptados a las necesidades de los usuarios.
• Dietas y menús especiales.
• Limpieza.
• Si existe limitación en el número de visitas y su horario.
• Zonas comunes y dormitorios.
• Iluminación.
• Ausencia de ruidos.
• Climatización.
• Atención del personal.
• Actividades para que los residentes interactúen.
• Cumplimiento de las normas de prevención de riesgos laborales.



Taller de terapia ocupacional en la residencia Ballesol Olavide en Madrid
Taller de terapia ocupacional en la residencia Ballesol Olavide en Madrid

Un nuevo concepto de vida en residencias

"¡Nos quedamos!". Éstas fueron las palabras que Araceli Molina (80 años) le dijo a su marido Simón (91 años) tras una breve estancia posquirúrgica en la residencia Ballesol Olavide de Madrid. Sin hijos y sin familia en la capital, ella fue la encargada de buscar un centro en el que su esposo, convaleciente tras una operación de cadera, pudiese recuperarse lo más pronto posible. "Buscaba un sitio que estuviera cerca de casa, donde mi marido pudiera estar constantemente atendido por profesionales durante el periodo posoperatorio, y esta residencia reunía todos los requisitos", nos explica Araceli. Tanto es así, que lo que iban a ser 30 días se han convertido en 30 meses.

"Después de unas semanas en el centro, lo teníamos tan claro que decidimos afincarnos aquí para siempre. La comodidad y la tranquilidad que tenemos ahora no la cambiamos por nada. El personal que trabaja en el centro es amabilísimo y está todo el rato pendiente de nuestro estado. No nos faltan atenciones de ningún tipo, sanitaria, apoyo psicosocial, acompañamiento.... ¡Da gusto!", asegura esta antigua maestra de enseñanza religiosa, que hoy dedica todo su tiempo a escribir sus memorias y preparar las charlas de teología que ofrece los domingos por la mañana en la residencia, y en las que logra reunir a más de 50 personas.

Una de las residentes más puntuales a esta cita es su amiga Rosario Martín, quien a sus 102 años recién cumplidos, cualquiera lo diría escuchándola hablar, nos confiesa que, en un primer momento, no le gustó la idea de ingresar en una residencia, "porque no sabía lo que me iba a encontrar". Sin embargo, nada tenía que ver lo que se imaginaba con lo que se encontró a su llegada. "Me siento muy querida desde el primer día, además de la atención sociosanitaria, noto el cariño por parte de todos los profesionales. Somos una familia, y eso es lo mejor de todo. Para mi cumpleaños, me organizaron una fiesta increíble", relata emocionada esta encantadora anciana, que guarda otra confesión: "Ni cremas ni nada, ¡eh!", nos dice entre risas.

Rosario, que conserva un cutis envidiable, tiene, además, una memoria de elefante (es capaz de recitar varias poesías del tirón y contar una tras otra decenas de anécdotas de su juventud) y una frescura y una naturalidad únicas. "Desde hace dos años, voy cada día a clases de terapia ocupacional con Verónica –la terapeuta–, donde además de hacer pequeños ejercicios para mantenernos en forma, disfruto con la compañía del resto de amigos del centro. También recibo bastantes visitas de amistades y familiares. Vamos, que el que se aburre es porque quiere. Estoy muy contenta y me siento como en mi casa", cuenta.

Y es que el concepto de vida en residencias ha cambiado, por la atención, las instalaciones y los servicios prestados. "Cuando una persona llega a nuestro centro residencial [Ballesol Olavide] se le hace una completa valoración médica para determinar qué capacidades tiene y a partir de ahí establecer un plan de actuación individual adaptado a la medida de sus necesidades. Desde la perspectiva rehabilitadora, disponemos de talleres de terapia ocupacional, que buscan favorecer la autonomía en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, y fisioterapia funcional para residentes con patologías neurológicas", explica la terapeuta Verónica Pérez.

En la actualidad, las residencias cuentan con un gran equipo multidisciplinar de trabajadores cualificados (médicos, enfermeras, auxiliares, psicólogo, terapeuta, fisioterapeuta...), al servicio de los residentes y unas modernas instalaciones, que han sido especialmente diseñadas para mayor comodidad de las personas. De esta forma, todos sus elementos, habitaciones, cuartos de baño, escaleras, ascensores, comedores, salones, peluquería, enfermería, etc., tienen las características y dimensiones más adecuadas para los usuarios y presentan las últimas novedades en domótica (pulsadores de emergencia, detectores de humo, interconexión con el centro de control).


Nota
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