Viernes, 3 de Febrero 2012

La mujer en los Programas Universitarios de Mayores


La participación de la mujer en los Programas Universitarios para Mayores (PUM) representa entre un 78% y un 80% del total de alumnos matriculados. Teniendo en cuenta este predominio, la Confederación Estatal de Asociaciones y Federaciones de Alumnos y Exalumnos de los PUM (CAUMAS) propuso a la presidenta de la Asociación de Alumnos Amigos de la Universidad de Málaga (AMADUMA), María Teresa Tudea, la elaboración de un estudio de investigación que analizara esta realidad. El resultado se materializó en un interesante documento titulado La mujer mayor universitaria, que fue presentado en el Congreso de la Mujer Mayor, que se celebró en marzo de 2011 en Madrid, y en las X Jornadas sobre Asociacionismo en los Programas Universitarios de Mayores, que tuvo lugar en octubre de 2011 en Valladolid.


La mujer en los Programas Universitarios de Mayores
Gracias a la recomendación de una amiga, María Teresa Tudea asiste a los cursos que organiza la Universidad de Málaga desde hace 12 años. “Mis responsabilidades laborales y familiares habían concluido, ya nadie dependía de mí y me pareció el momento idóneo para dedicarme a aquello que más me atraía. Me sentía joven y con un gran deseo de aprender y continuar formándome”, recuerda. Tras estudiar el primer ciclo, María Teresa no ha dejado de matricularse ni un solo año. Ha asistido a diversos cursos de especialización en literatura, filosofía, e historia y, en la actualidad, cursa Experiencia y creación en la literatura y el cine.

En el año 2000, un grupo de alumnos de la Universidad de Málaga fundaron la asociación AMADUMA. Con María Teresa al frente, “nos propusimos mejorar la enseñanza que se impartía entonces y que distaba mucho de lo que demandábamos. Más de diez años después, nuestro esfuerzo ha dado sus frutos”. No obstante, considera que “la Universidad debe mejorar la calidad de la oferta y ampliar las materias, ya que los alumnos deseamos continuar en las aulas todo el tiempo posible”.

La Asociación desarrolla actividades culturales, formativas y de entretenimiento. Como lo lúdico no está reñido con el conocimiento, las visitas guiadas a museos se alternan con conferencias y viajes culturales por España y el extranjero. También organizan actuaciones musicales, corales e individuales, y recitales poéticos. Especial interés despiertan los talleres de teatro y pintura, así como los de memoria y apoyo psicológico. Además, trimestralmente, editan la revista Amaduma, en la que colaboran alumnos y profesores.

“Desde que acudo a las aulas y presido la Asociación, ha comenzado una nueva etapa de mi vida; manteniendo, lógicamente, a mi familia como prioridad. La Universidad me ha permitido no sólo adquirir conocimientos o recordar los ya olvidados, sino también conocer a compañeros magníficos que me han enriquecido como persona y ampliado mi visión sobre el mundo. Es una experiencia muy gratificante con la que no contaba y agradezco a la vida que me permita seguir disfrutando de ella”, asegura María Teresa.

En este sentido, la presidenta de AMADUMA reivindica que todas las personas mayores que en su día contribuyeron con su trabajo y su esfuerzo a la transformación que se ha producido en España en los últimos 40 años, y que no tuvieron la oportunidad de formarse, puedan acudir ahora a la Universidad.

Por otra parte, considera que la experiencia y ciertas capacidades que se adquieren con la edad, deberían volver a la sociedad para su beneficio. Pero, para ello, habría que desterrar algunos estereotipos negativos respecto a las personas mayores, “ya que somos un colectivo cada vez más numeroso con un bagaje vital que puede ser aprovechado”.

La mujer en los Programas Universitarios de Mayores
Metodología del estudio
María Teresa Tudea elaboró el estudio de investigación sobre La mujer mayor universitaria con la ayuda de Marta Minaya, licenciada en Educación y Pedagogía, con quien preparó un cuestionario compuesto por 12 preguntas, que se realizaron a 200 alumnas de las Aulas de Mayores de la Universidad de Málaga. Estas encuestas han permitido conocer qué aspiran a encontrar las mujeres mayores en los estudios, las motivaciones que les han impulsado a efectuarlos, las capacidades que han desarrollado y las expectativas que generan. Uno de los pilares de este estudio ha sido igualmente la valoración que hacen del asociacionismo universitario.

Como compañera de clase y presidenta de AMADUMA, María Teresa ha conocido la vida de muchas mujeres con experiencias vitales “llenas de dificultad, valor, espíritu de sacrificio y, en algunos casos, de auténtico heroísmo”. Afortunadamente, el estudio también recoge testimonios de mujeres que tuvieron la posibilidad de ejercer una profesión de un modo satisfactorio y otras que se dedicaron plenamente al cuidado del hogar y a la educación de los hijos.

“Desde que en España se instauró la democracia y se aprobó la Constitución en 1978, las relaciones entre el hombre y la mujer han cambiado considerablemente. Se ha avanzado más en 30 años que en los últimos tres siglos: la mujer se ha incorporado a la vida social de un modo decidido y un alto porcentaje estudia en la Universidad, superando en número a los hombres. Abogadas, juezas, médicos, periodistas... desempeñan cargos de responsabilidad públicos y privados. La mujer se ha convertido en un ser autónomo e independiente y la relación de pareja es mucho más igualitaria y equilibrada”, afirma María Teresa.

De esta manera, el envejecimiento ha traído nuevas oportunidades a las mujeres: “Vivir más y cada vez mejor durante más tiempo nos ofrece posibilidades que ninguna otra generación había tenido. Por primera vez en la historia, las mujeres tenemos por delante nuevos desafíos, retos y proyectos para los que contamos con experiencia y conocimientos. Estas nuevas mujeres de edad no dejarán de crecer en número a medida que las generaciones que han estudiado y participado en el mundo laboral vayan cumpliendo años”, insiste.

Como consecuencia, muchas mujeres se han incorporado a los PUM con un enorme interés por continuar aprendiendo, el deseo de mantener el cuerpo y la mente activos y la ilusión de afrontar del modo más adecuado los problemas inherentes a esta etapa de la vida; pero también para lograr una mejor comprensión de la actualidad social, política y económica en la que vivimos. “Además, supone una gran oportunidad para sentirnos útiles y más autónomas”, subraya María Teresa. Como consecuencia, la Universidad mejora la calidad de vida de las alumnas, que toman conciencia de sus capacidades.

    Principales conclusiones      

Mantenimiento de la salud física y mental
La asistencia a las clases mantiene a las alumnas activas física y mentalmente, experimentando una considerable mejoría en su estado de salud e imprimiendo a sus vidas un sentimiento de utilidad y reconocimiento de sus propios valores.

Desarrollo de las capacidades adquiridas
La experiencia acumulada a lo largo de los años permanece casi intacta en la memoria y permite una mejor comprensión de las materias a estudiar, logrando un perfeccionamiento de las capacidades propias que, en muchos casos, ignoraban poseer.

Adquisición de nuevos conocimientos
La inquietud y curiosidad por aprender prepara la mente para una mejor asimilación, compensando la pérdida de retentiva provocada por la edad con una mejor comprensión de los temas que la madurez y la experiencia facilitan.

Incorporación a las nuevas tecnologías
Una vez descubiertas las inmensas posibilidades que ofrece el mundo virtual, se incorporan a él con entusiasmo y conscientes de que resulta una herramienta útil, incluso para las necesidades de la vida diaria.

Ampliación de las relaciones sociales
La Universidad permite establecer nuevas relaciones sociales entre personas con inquietudes similares, que pertenecen a una misma generación.

Mejora de las relaciones familiares
El tener un mayor contacto con la realidad social que les rodea hace que puedan compartir con sus hijos e, incluso, nietos, temas y problemáticas de actualidad.

Conocimiento del voluntariado social
Entre las materias que se imparten en los PUM, se ofrece también la posibilidad de conocer el voluntariado y tomar conciencia de las necesidades que existen en la sociedad.

Fomento del asociacionismo universitario
El asociacionismo se valora de un modo muy positivo e, incluso, necesario para canalizar los intereses y las demandas de las alumnas ante el estamento universitario. Además, les permite llevar a cabo actividades culturales y lúdicas complementarias.

Aumento de la función de coordinación
Muchas son las mujeres presidentas de asociaciones universitarias de mayores. Una mujer sabe organizar, dirigir y coordinar a todos los miembros de una comunidad, porque así lo ha vivido en casa.
La mujer en los Programas Universitarios de Mayores

Nota
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1.Publicado por Elena de Arriba el 08/12/2012 09:02
Estoy orgullosa de formar parte de la Universidad de Mayores de Oviedo, PUMUO.
El curso pasado participé en el intercambio con la Universidad de Extremadura, un viaje enriquecedor, del cual guardo grato recuerdo y buenos amigos.

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