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Centros de día: prevención y rehabilitación para promover la autonomía


Viernes, 3 de Diciembre 2010

El Catálogo de servicios que establece la Ley de Dependencia comprende, entre los servicios sociales de promoción de la autonomía personal y de atención a la dependencia, la teleasistencia, la ayuda a domicilio, la atención residencial y los centros de día. Este último, como señalan las estadísticas, es el menos demandado de todos, y esto puede ser debido a que su implantación en España se remonta a mediados de los años 90, apenas tienen 15 años de vida, o quizá porque existe un gran desconocimiento por parte de la sociedad sobre el tipo de atención que prestan. Con todo, este recurso cuenta actualmente con casi 70.000 plazas.


Centros de día: prevención y rehabilitación para promover la autonomía
El artículo 24 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, habla de los centros de día, y también de noche, como un servicio de atención integral a las personas en situación de dependencia, cuyo objetivo es "mejorar o mantener el mejor nivel posible de autonomía personal y apoyar a las familias o cuidadores. En particular, cubre, desde un enfoque biopsicosocial, las necesidades de asesoramiento, prevención, rehabilitación, orientación para la promoción de la autonomía, habilitación o atención asistencial y personal".

Este recurso favorece la continuidad de las personas con niveles moderados de dependencia en su domicilio con la atención y los cuidados profesionales, sobre todo si disponen de apoyo familiar complementario. Por eso, es importante el impulso de las Administraciones Públicas y entidades privadas para potenciar la incorporación de los centros de día al desarrollo de programas de envejecimiento saludable, sin perjuicio de las ayudas de cuidado que les correspondan, ya que esta parece ser la tendencia en cuanto a la demanda de las personas mayores y sus familias: la permanencia en su entorno habitual.

"Los centros de día son un recurso de atención diurna en un ambiente protector y familiar, donde se facilita a las personas mayores cuidados personales, asistencia médica, rehabilitación física y cognitiva y actividades de ocio y tiempo libre, además de apoyo social y emocional a los familiares. Por tanto, este servicio ofrece una respuesta integral de carácter sociosanitario e interdisciplinario a aquellas personas mayores que tienen dificultad para realizar las actividades de la vida diaria, bien por limitaciones físicas y/o cognitivas", explica la coordinadora del centro de día Torreblanca Madrid, Noelia Ferrer.

De hecho, el fin último no es otro que aumentar la calidad de vida del mayor mediante programas específicos incluidos en las políticas de bienestar social, que retrasen el máximo tiempo posible su institucionalización. De esta forma, los centros de día podrían considerarse el eslabón intermedio entre la total independencia del mayor y la atención residencial. En este punto, es fundamental la prevención y la rehabilitación. En los centros de día, las personas mayores pueden mejorar su salud a través de las distintas actividades que se realizan de acuerdo a sus necesidades: gimnasia grupal e individual (fisioterapia), ejercicios de estimulación cognitiva (terapia ocupacional) y control precoz de los procesos que provocan el empeoramiento a nivel psicológico-conductual (psicología).


Resultados

• Aumentan su autoestima.
• Se sienten más útiles.
• Mejoran su comportamiento.
• Incrementan su autonomía personal.
• Mayor socialización.
• Mantienen la movilidad.
• Disminuye su estrés.


                                                                                                                                                           

En primera persona

Una furgoneta espera todos los días a Marcelina Losa Martín (77 años) en la puerta de su casa, con destino al centro de día Torreblanca Madrid. Nada más llegar, lo primero que hace es desayunar para activar cuerpo y mente, porque como dicen, el desayuno es la comida más importante del día. A continuación, y con las pilas cargadas, Marcelina se dirige al taller de terapia ocupacional y más tarde a la clase de gimnasia, para trabajar las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las actividades de la vida diaria (AVD) y conseguir el máximo de autonomía e integración, además de trabajar la memoria para estimular la parte cognitiva. Por la tarde, unos días asiste a manualidades y otros a psicomotrocidad. Ya en casa, Marcelina repasa con su hija todo lo que ha hecho en el centro, lo que le sirve para practicar la capacidad retentiva.

                                                                                                                                                           
Fuente: Imserso. Observatorio de Personas Mayores.
Fuente: Imserso. Observatorio de Personas Mayores.

Intensidad del servicio

Por otro lado, recientemente el Consejo Territorial de Dependencia ha aprobado un acuerdo sobre los criterios para determinar las intensidades de protección de cada uno de los servicios previstos en el Catálogo y la compatibilidad e incompatibilidad entre los mismos, así como el importe de las prestaciones económicas para las personas reconocidas en situación de dependencia en Grado I. Concretamente, señala el documento: "Los centros de día se adecuarán para ofrecer a las personas en situación de dependencia atención especializada de acuerdo a su edad y a los cuidados que requieran".

De este modo, la intensidad del servicio de los centros de día estará en función de los servicios del centro que precisa la persona con dependencia, de acuerdo con su Programa Individual de Atención (PIA). En el caso de los centros de día, se aplicará como atención mínima la siguiente intensidad:


                               


¿Qué incluye?

• Atención social tanto a usuarios del centro como a sus familiares.
• Atención e intervención psicológica.
• Fisioterapia.
• Terapia ocupacional.
• Cuidados y vigilancia de la salud.
• Asistencia en las actividades de la vida diaria (AVD).
• Manutención.
• Transporte.
• Otros: peluquería, podología.

Centros de día: prevención y rehabilitación para promover la autonomía
                                                                                  

Método Hoffmann


Catalina Hoffmann, consejera delegada y socia fundadora de Vitalia, creó en 2004 el Método Hoffmann basándose en su formación y experiencia profesional trabajando codo a codo con las personas mayores. "La metodología Hoffmann surgió por la necesidad de ofrecer programas especializados de adaptación terapéutica en los centros de día", explica la fundadora de Vitalia. Desde entonces, su filosofía se basa en hacer que los mayores se sientan como en casa mientras reciben un tratamiento especilizado, profesional y cálido, adaptándose al máximo a cada caso particular.

"Es un método de tratamiento rehabilitador especializado en las áreas física, cognitiva y psicosocial. No sólo es una actividad de estimulación cognitiva propiamente dicha. Lo que hace la metodología Hoffmann es valorar a la persona de manera global. Es decir, hacemos una evaluación inicial por nombre y apellidos, y no por patología. Porque no hay dos personas iguales y, por ejemplo, no existen dos Alzheimer iguales. Por tanto, la rehabilitación tiene que ser completamente distinta y el tratamiento diferente", afirma Catalina.

Para ello, cuenta con un amplio equipo de profesionales: médico, enfermería, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, psicólogo y neuropsicólogo y auxiliares de clínica especializados en geriatría, que valoran "qué áreas cerebrales tiene afectadas, cuáles se mantienen y aquellas que empiezan a deteriorarse; qué patologías presenta: si tiene osteoporosis, alguna fractura; qué grupo muscular interesa potenciar primero; qué estudios ha tenido, a qué se ha dedicado, con quién vive, qué carácter tiene, etc., para saber las necesidades del mayor y elaborar un plan de tratamiento totalmente personalizado con objetivos a corto, medio y largo plazo", cuenta la fundadora de los centros de día Vitalia.

Se trata de una innovadora forma de trabajar con la que se vienen obteniendo importantes logros y mejoras en la salud y calidad de vida de muchos mayores que padecen Alzheimer, Parkinson o hemiplejías y que está registrada como obra científica. "Que la metodología Hoffmann sea científica demuestra que trabajamos de una manera diferencial. Para los profesionales de Vitalia, lo fundamental es la terapia farmacológica unida a la no farmacológica", asegura Catalina. Y para certificarlo, el equipo del centro envía mensualmente un informe a las familias para que vean cómo van evolucionando los mayores en cada área, qué hacen y cómo lo hacen, y para que lo desarrollen también en casa, pero siguiendo las mismas pautas que en el centro.

Vitalia cuenta en la actualidad con 18 centros a nivel nacional ubicados en Barcelona, Madrid capital y comunidad, Granada, Oviedo, Badajoz, Salamanca, Valladolid y León.

                                                                                                                                                                 



La importancia de la terapia ocupacional

La Ley de Dependencia ha supuesto un nuevo impulso para la terapia ocupacional en España que, en los últimos años, ha pasado de ser simplemente una diplomatura académica a ser reconocida como profesión sanitaria. La Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales define la terapia ocupacional como "una profesión sociosanitaria que, a través de la valoración de las capacidades y problemas físicos, psíquicos, sensoriales y sociales del individuo, pretende, con un adecuado tratamiento, capacitarle para alcanzar el mayor grado de independencia posible en su vida diaria, contribuyendo a la recuperación de su enfermedad y/o facilitando la adaptación a su entorno".

Por tanto, el principal objetivo de la terapia ocupacional es promover la autonomía personal y capacitar a las personas para realizar las actividades de la vida diaria. En este sentido, los terapeutas ocupacionales poseen una formación extensa que les proporciona las habilidades y los conocimientos para trabajar con aquellas personas que sufren la afectación de una estructura corporal o función debido a la edad o a algún tipo de enfermedad, lo que hace que experimenten limitaciones en su participación.

La terapia ocupacional se ejerce en una gran variedad de ámbitos de actuación, incluidas residencias y centros de día de personas mayores y/o en situación de dependencia. Cuando una persona llega a un centro sociosanitario, el terapeuta ocupacional evalúa sus capacidades y diseña un programa individualizado. De esta forma, el terapeuta ayuda a los pacientes a adquirir el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para conseguir su máxima autonomía mediante diferentes actividades. Lo fundamental, en este caso, es actuar no sólo para mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia, sino para prevenir la misma.

La inclusión del terapeuta ocupacional en los equipos multidisciplinares es, en opinión de la presidenta de la Asociación Profesional Española de Terapeutas Ocupacionales (APETO), Ana Vicente, fundamental y necesaria "para prevenir futuras patologías, así como para paliar el deterioro de las que ya están instauradas. Las personas mayores deben ocupar su tiempo de una manera efectiva y con intervenciones que persigan un propósito".

La mayoría de las comunidades autónomas obligan en sus normativas a las residencias y centros de día a contar con un terapeuta ocupacional. Es más, en el Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD) se recoge que hay que tener en cuenta el desempeño funcional físico y cognitivo, así como el entorno en el que se lleva a cabo la tarea valorada y el estado de salud de la persona, sabiendo identificar, además, las barreras en caso de existir y la utilización de productos de apoyo como facilitadores de ayuda para la autonomía.

Nota
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