Ángel Quesada
Presidente de la Hermandad de Jubilados
¿Por qué este Congreso ahora y por qué en Valencia?
Nuestra Hermandad está próxima a cumplir 30 años, somos más de 1.300 socios repartidos por toda la geografía y representamos, en la parte que nos corresponde, los intereses de los jubilados de las Administraciones Públicas, un grupo de mayores que cada vez está adquiriendo más presencia y relevancia en todos los sectores. Estos tres motivos son los que nos han movido a organizar este Congreso ahora, para estudiar y analizar los temas que nos preocupan y darlos a conocer a la sociedad y a los poderes públicos, con el deseo de que nos escuchen. La razón de que sea en Valencia es doble. Es la ciudad donde se estableció nuestra primera delegación territorial y de ella partió la idea de organizar este encuentro.
¿Qué esperáis de este primer encuentro? ¿Cuáles son los objetivos?
Esperamos que sea el primero de una larga serie. Ahora tenemos ocho delegaciones, además de la central en Madrid, pero habrá más en el futuro. Confiamos en que estos encuentros se conviertan en un foco de atención sobre cuestiones generales que afectan al colectivo de mayores. En este sentido, nuestros objetivos son llamar la atención sobre los problemas de los funcionarios jubilados, aportar soluciones a los mismos y conseguir que los mayores estén representados en los órganos políticos y administrativos de decisión. Por otra parte, queremos que el Congreso sea punto de reunión de nuestros socios, para que nos conozcamos mejor y estrechemos lazos de amistad. Además, el encuentro está abierto a la participación de otras asociaciones de mayores y a todas las personas interesadas por lo que allí se diga.
¿Cómo son hoy día las personas mayores?
No hay un estereotipo común para las personas mayores. Si hay, sin embargo, algunas características que nos definen, y podemos asegurar que hemos mejorado mucho en comparación a como éramos hace unos años. En este cambio ha tenido gran importancia la Organización Mundial de la Salud y su amplia divulgación del concepto de envejecimiento activo, así como el esfuerzo de las Administraciones Públicas, Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos, en ofrecer servicios a los mayores que contribuyan a ese envejecimiento saludable y activo. Los mayores somos hoy más participativos y solidarios. Lejos queda ya esa figura del anciano triste, serio y malhumorado.
¿Qué necesidades tienen?
Las necesidades que tenemos son muchas, no menos que las de otros colectivos, pero las prioritarias tienen que ver con la salud, la economía y las relaciones sociales. Cuando aumentan los años, la salud se deteriora y los mayores requerimos cuidados que no siempre están disponibles en la medida que se necesitan. Por ejemplo, la población mayor de 65 años ha crecido en los últimos años tres veces más deprisa que los especialistas en Geriatría.
¿Y cuáles son sus reivindicaciones?
Nuestras demandas están en relación con nuestras necesidades. La esperanza de vida de quien se jubila hoy supera los 20 años, lo que supone que la duración de esta última etapa de la vida ya es mayor que alguna de las anteriores. Este fenómeno era conocido, pero no se han hechos las previsiones necesarias. Así, nuestra máxima reivindicación es recordar a los políticos cuáles son sus obligaciones para con los mayores.