¿Qué son las varices?
Se trata de dilataciones venosas causadas por la incapacidad de establecer un retorno eficaz de la sangre al corazón. Las más habituales son las que se producen en las piernas, ya que el flujo sanguíneo en esta zona va en contra de la gravedad. Para contrarrestar este inconveniente, en las venas de las piernas existen pequeñas válvulas que favorecen el retorno sanguíneo. No obstante, puede ocurrir que, debido a un aumento de presión, estas válvulas dejen de funcionar correctamente, lo que provoca que las venas se dilatasen, dando lugar a la formación de varices.
¿Solo se trata de un problema estético?
Aunque fundamental se considera una cuestión estética, las varices pueden causar molestias como cansancio y pesadez de piernas, sobre todo al final de la tarde o en días calurosos; picor; hinchazón en los tobillos; e incluso dolor y calambres, más frecuentes por las noches y en la zona de los gemelos. Asimismo, en ocasiones, pueden complicarse dando lugar a condiciones que requieran la hospitalización (trombosis, aparición de úlceras...). Todas ellas implicarían la necesidad de consultar a su médico cuanto antes, ya que las varices pueden resultar indicativas de un problema más importante: una mala circulación sanguínea. Así lo explica el presidente de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC), el doctor J. Víctor García: "Muchas varices no pasarán de afear unas piernas, pero deben contemplarse como una señal de alarma. En algunos pacientes, y no siempre en los portadores de las más sinuosas o dilatadas, pueden producirse más adelante flebitis, trombosis o úlceras".
¿Todas las varices son iguales?
Se pueden distinguir tres tipos de varices. Las telangiectasias, también conocidas como arañas vasculares, son dilataciones de venas muy finas. En la mayoría de los casos, suelen eliminarse por razones estéticas, pero, en principio, no suponen un riesgo para la salud. Otra modalidad son las varices reticulares, venas subcutáneas que se han dilatado y que abultan por debajo de la piel. La sangre tiende a estancarse en ellas causando dolor; además, si no se trata la insuficiencia venosa que las produce, seguirán creciendo y extendiéndose con la posibilidad de complicarse. Por último, cuando la insuficiencia valvular afecta a las venas más profundas de la pierna o cuando las varices permanecen sin ser tratadas durante largo tiempo, pueden surgir troncos insuficientes, que conllevan complicaciones como pigmentación, alteraciones de la piel o incluso úlceras.
¿Por qué se producen?
Las varices tienen lugar básicamente por aumentos de presión, dilatación y estancamiento sanguíneo dentro de las venas. Suele ocurrir a aquellas personas susceptibles, en quienes fallan los mecanismos estructurales y de la fisiología circulatoria venosa. No obstante, existen factores de riesgo fundamentales como la tendencia familiar, ya que la genética dicta la calidad de los tejidos venosos; el riesgo laboral, trabajos que condicionen posturas fijas por tiempo prolongado; el exceso de peso; la edad...
¿Es una patología femenina?
La incidencia de las varices en la mujer es tres veces mayor que en los hombres, debido a causas genéticas y hormonales. Pero los hombres también padecen esta alteración vascular, en su caso, derivada de un estilo de vida sedentario y de malos hábitos alimenticios. Además, para ellos supone un mayor riesgo porque muy pocos varones se ponen en manos de profesionales cuando deberían, con lo cual, a veces, ocurren incidentes que perfectamente podría haberse evitado.
¿Cuándo se ha de acudir al médico?
Cuando se tiene una variz que aumenta de manera repentina de tamaño, se enrojece o endurece es aconsejable acudir a un especialista. Asimismo, el dolor y la hinchazón, aunque sea local, también son síntomas que deben valorarse.
¿En qué consiste el diagnóstico?
Puesto que existen diferentes tipos de varices, es fundamental diagnosticar con exactitud y precisión cada patología vascular para que los tratamientos resulten exitosos. Por ello, actualmente, los especialistas cuentan con la tecnología eco-doppler, una prueba diagnóstica indolora que permite obtener una imagen clara de la situación de las varices. El eco-dóppler es muy útil también en los controles posteriores para evaluar la efectividad del tratamiento.